El INE revisa al alza la inflación hasta el 3,4% por el impacto de los carburantes

El dato definitivo añade una décima al cálculo previo y confirma que la guerra en Irán ya se deja sentir en el bolsillo.

La gasolina y el diésel empujan los precios en un mes delicado para hogares y empresas, en un contexto marcado por medidas como la bajada del IVA de gasolina, diésel, luz y gas. La inflación de marzo cerró en el 3,4%, su nivel más alto desde junio de 2024, tras la revisión al alza del INE. El salto frente al 2,3% de febrero refleja el impacto del encarecimiento energético en la economía española.

La guerra en Irán acelera el IPC y lleva la presión a las gasolineras

El avance ya se intuía esta primavera por el efecto comparación de la electricidad, pero el conflicto en Irán ha añadido un factor mucho más brusco. El petróleo ha llevado el golpe a los surtidores. ¿Dónde se ha visto con más claridad? En los carburantes: la gasolina subió un 4,8% y el diésel, un 17,9%. Estas son las cifras de marzo que ha publicado el INE:

IndicadorDato
Inflación general de marzo3,4%
Inflación de febrero2,3%
Subida mensual de precios1,2%
Inflación subyacente2,9%

El encarecimiento no fue uniforme. Europa tiene más capacidad para refinar gasolina que gasóleo, y eso ayuda a explicar la mayor escalada del diésel. Aun así, las renovables evitaron un golpe mayor en la electricidad, aunque las tarifas crecieron un 4,3% interanual.

La rebaja de impuestos alivia parte del golpe, pero no despeja el riesgo

La rebaja fiscal del Gobierno solo estuvo vigente durante 10 de los 31 días de marzo, de modo que su efecto fue limitado. Aun así, el Ejecutivo calcula que restará entre ocho décimas y un punto a la inflación de abril, mayo y junio si el actual escenario energético no empeora. Tres claves para entender el momento:

  • Los precios subieron un 1,2% en un solo mes.
  • La inflación subyacente repuntó hasta el 2,9%.
  • Sin el recorte fiscal, el IPC habría sido más alto.

Por ahora, los alimentos dan un pequeño respiro. Su incremento se moderó del 3,2% al 2,7%, aunque persisten tensiones en productos como los huevos y las legumbres. Dicho de forma sencilla: la cesta de la compra no se ha desbocado, pero tampoco invita a relajarse.

España mantiene una inflación más alta que Europa y crecen las dudas

La distancia con la zona euro volvió a ensancharse en marzo. Mientras los precios del bloque común subieron un 2,5%, el IPC español escaló al 3,4%, una brecha que resta competitividad a muchas empresas. Además, Funcas advierte de que el mal comportamiento de los servicios apunta a una presión más amplia, con el transporte como posible factor.

¿Significa eso que lo peor ya ha pasado? Aún no. El Banco de España contempla que, en el peor escenario, la inflación alcance el 5,9% este año y se mantenga en el 3,2% el siguiente. Las negociaciones de paz y la caída del brent por debajo de los 100 dólares aportan algo de oxígeno, pero la incertidumbre sigue ahí. Conoce más noticias de actualidad en nuestro periódico digital.

Noticias relacionadas

Deja un comentario