La cifra que alarma en las carreteras andaluzas: el 87,6% de las multas de la DGT en zonas de obras es por velocidad

Cerca del 90 por ciento de las sanciones en Andalucía corresponden a excesos de velocidad en zonas de mantenimiento vial.

La Dirección General de Tráfico ha priorizado la supervisión de la velocidad en las obras en su reciente campaña especial en Andalucía, un ámbito donde casi la totalidad de las infracciones registradas se deben a rebasar los límites de velocidad. Los datos facilitados por la Delegación del Gobierno en Andalucía reflejan que las patrullas de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil inspeccionaron un total de 36.639 vehículos en las carreteras andaluzas; de este volumen global, los agentes tramitaron 2.501 denuncias, constatando que el 87,6 por ciento de los infractores no respetó la señalización provisional de velocidad.

Vías andaluzas sujetas a restricciones por labores de conservación

El índice de siniestros en zonas con presencia de trabajadores ha obligado a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad. Según recoge la Resolución de medidas especiales de regulación de tráfico para 2026, la región andaluza cuenta con limitaciones temporales en varios puntos críticos: destacan tramos de la carretera GR-3211 en Granada, así como la autovía A-8057 y el Puente de la Señorita en Sevilla. En estas localizaciones, las labores de mejora se suspenden temporalmente en periodos de desplazamientos masivos; el objetivo es evitar retenciones y proteger a los conductores.

Con el propósito de optimizar las calzadas, la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda de la Junta de Andalucía ha destinado 14 millones de euros a la renovación de señales, balizas y barreras de seguridad. Esta adjudicación pública contempla un plazo de ejecución de dos años y la posibilidad de ampliación. Del mismo modo, la administración autonómica dispone de un presupuesto de 400 millones de euros para el mantenimiento de carreteras en 2026: esta inversión económica se traducirá en un despliegue continuo de brigadas técnicas en las diferentes rutas.

Por qué la velocidad en las obras representa una amenaza directa para el personal de carretera

La actitud al volante en estos puntos de paso provisional causa inquietud en los organismos de seguridad vial por la desprotección de las brigadas. A lo largo del año 2025, el territorio nacional registró 154 accidentes de tráfico vinculados a tareas de conservación: estos incidentes afectaron de forma directa a los operarios, contabilizándose 26 atropellos a trabajadores de a pie y 128 colisiones contra vehículos de servicio. Durante el ejercicio previo, en 2024, el balance estatal se situó en 142 siniestros; en estos sucesos resultaron heridos 23 operarios que caminaban por la calzada y 119 que se encontraban en el interior de vehículos de mantenimiento.

En el ámbito estatal, la campaña de control de la Dirección General de Tráfico llevada a cabo entre el 22 y el 28 de junio de 2026 supervisó a 233.506 vehículos en trayectos interurbanos en fase de reforma. El recuento final concluyó con la sanción de 15.460 conductores: el incumplimiento de los límites de velocidad motivó el 86 por ciento de las infracciones, evidenciando una falta de atención generalizada a las señales amarillas. Desde el organismo estatal se insiste en que regular la velocidad en las obras es vital: no se trata de demorar el trayecto, sino de garantizar la seguridad ante desvíos de carril, estrechamientos y la presencia de operarios en la vía.

Pautas de circulación obligatorias al atravesar tramos de carretera en reforma

El Reglamento General de Circulación detalla las pautas de obligado cumplimiento para los usuarios que se aproximen a un área en reparación: las conductas esenciales que deben adoptarse en estas zonas son las siguientes:

  • Cumplir rigurosamente las señales provisionales de tráfico, que tienen prioridad sobre la velocidad habitual de la vía.
  • Acomodar la velocidad a las circunstancias específicas del firme y a la circulación de maquinaria pesada de obra.
  • Prescindir de elementos distractores comunes; destaca entre ellos el manejo de teléfonos inteligentes o sistemas de navegación.
  • Guardar un espacio de seguridad prudencial respecto al vehículo precedente para prevenir posibles choques por alcance.
  • Permitir la entrada a la calzada de los vehículos de asistencia que desarrollan su actividad en las zonas de arcén.

Con el fin de simplificar el acatamiento de estas directrices, la Dirección General de Tráfico implementa soluciones tecnológicas como balizas inteligentes: estos dispositivos emiten avisos instantáneos mediante la red de conectividad DGT 3.0. Gracias a esta herramienta, los usuarios de la vía pueden prever la cercanía de los equipos de trabajo y ajustar la velocidad en las obras de manera progresiva; se evitan así maniobras de frenado imprevistas y situaciones de peligro.

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