Científicos andaluces entrenan bacterias capaces de eliminar ibuprofeno del suelo en solo tres días

La investigación, financiada por la Junta de Andalucía, abre una vía para reducir contaminantes farmacológicos en suelos agrícolas. El avance se basa en microorganismos obtenidos de lodos de depuradora y probados en terrenos de Sevilla.

La ciencia andaluza ha dado un paso relevante en la lucha contra la contaminación por restos de medicamentos en el campo. Un equipo del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla, perteneciente al CSIC, y de la Universidad de Sevilla ha logrado aislar bacterias de depuradora capaces de degradar ibuprofeno en suelos agrícolas contaminados. Este avance se suma a otros proyectos innovadores que se están desarrollando desde el ámbito científico en Andalucía.

La clave está en el consorcio microbiano C7, una comunidad de microorganismos seleccionada en laboratorio tras ser expuesta al fármaco durante varias semanas. ¿El resultado? La eliminación del ibuprofeno puede pasar de doce días a solo tres en determinados escenarios.

Así aceleran estas bacterias de depuradora la eliminación del ibuprofeno

El proyecto del CISC parte de una realidad conocida: las aguas residuales urbanas generan agua tratada y lodos que pueden reutilizarse en agricultura. Sin embargo, estos residuos también pueden arrastrar restos de medicamentos que no desaparecen por completo durante la depuración.

Entre esos compuestos figura el ibuprofeno, uno de los antiinflamatorios más utilizados. Para reducir ese riesgo, el equipo investigador seleccionó bacterias presentes en lodos de una depuradora de Sevilla y las mantuvo durante siete semanas en un medio donde el fármaco servía como fuente principal de carbono.

En términos sencillos: se quedaron con los microorganismos capaces de sobrevivir y actuar frente al contaminante. No es poca cosa.

Los tres suelos agrícolas sevillanos donde se ha probado el consorcio C7

El estudio probó la eficacia de estas bacterias en tres suelos agrícolas de la provincia de Sevilla, con características y usos diferentes. Antes de sacar conclusiones, los investigadores compararon la evolución del contaminante en varios escenarios controlados.

Suelo analizadoUso o característica principal
Alcalá de GuadaíraZona vinculada al cultivo de girasol
ConstantinaViñedo ecológico
Finca experimental de la Universidad de SevillaTerreno destinado al cultivo de cereal

Tras reproducir la contaminación en laboratorio, el equipo observó si el ibuprofeno quedaba retenido, si se liberaba con el agua o si era degradado por los microorganismos.

Los ensayos compararon tres situaciones:

  • Suelo sin actividad microbiana, para medir procesos no biológicos.
  • Suelo con bacterias y hongos propios del terreno.
  • Suelo reforzado con el consorcio C7 seleccionado en depuradora.

La diferencia fue clara. Sin actividad biológica, la desaparición del ibuprofeno fue prácticamente nula. Con la microbiota natural, el proceso podía alargarse hasta doce días. Al añadir el consorcio C7, el fármaco completo se eliminó en tres días.

Qué supone este avance para reutilizar lodos con mayor seguridad

Esta técnica, conocida como bioaumento, consiste en incorporar microorganismos especializados para reforzar la capacidad natural del suelo frente a un contaminante. En este caso, las bacterias no solo aceleraron la degradación del ibuprofeno, sino que también ayudaron a observar cómo respondía el ecosistema microbiano del terreno.

El estudio apunta ahora a nuevas fases de trabajo con otros fármacos, especialmente antibióticos, por su relación con las resistencias antimicrobianas. Antes de llegar a parcelas reales, los investigadores deberán ajustar dosis, condiciones de aplicación y ensayos a mayor escala.

Por ahora, el hallazgo deja una idea potente, los propios residuos de depuradora pueden contener parte de la solución para hacer más segura su reutilización agrícola.

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