Una investigación de la Estación Biológica de Doñana advierte que este himenóptero, que ataca gravemente a las explotaciones apícolas, se ha asentado en núcleos urbanos y agrarios de la región.
La presencia del avispón oriental (Vespa orientalis) constituye actualmente una de las principales amenazas para el equilibrio ecológico y la producción de miel en la zona meridional del país. Según un análisis de la Estación Biológica de Doñana difundido el 27 de enero de 2026, elaborado con datos obtenidos hasta el 31 de diciembre de 2024, se constata la veloz propagación de este organismo en la Península Ibérica; el informe contabiliza 695 avistamientos de Vespa orientalis en el territorio nacional, concentrados íntegramente en España.
Si bien las detecciones iniciales se localizaron en tierras gaditanas (con un primer registro en Algeciras en 2018) y luego se extendieron hacia Málaga y Jaén, la actual cartografía ratifica su llegada a todas las provincias de Andalucía al haberse localizado ejemplares en Almería, Córdoba, Granada, Huelva y Sevilla. El documento de los investigadores subraya una notable subida de las observaciones en territorio gaditano y malagueño durante el periodo comprendido entre 2022 y 2024.
Por qué preocupa la expansión del avispón oriental en Andalucía
Esta especie se caracteriza por su agresiva depredación sobre las abejas de la miel, a las cuales caza con el fin de proveer de alimento proteico a sus crías. «Si la concentración de estos ejemplares resulta elevada, los perjuicios ocasionados a las colmenas y al entorno natural pueden ser de extrema gravedad», señala Jairo Robla, especialista en este tipo de insectos adscrito a la Estación Biológica de Doñana.
La inquietud generada abarca tanto el ámbito medioambiental como el económico y el social; de hecho, la documentación oficial del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico detalla los perjuicios que causa en las actividades agrícolas y apícolas, dado que habitualmente frecuenta zonas húmedas, colmenares y cultivos de vid. Asimismo, a diferencia de otros insectos similares, posee una elevada capacidad para amoldarse a los núcleos de población y áreas periféricas del litoral: utiliza las edificaciones para construir sus colonias.
El trabajo de investigación revela que los avisperos se establecen indistintamente en inmuebles, huecos de troncos o bajo el suelo. Aunque en regiones con temperaturas templadas la actividad del insecto se mantiene de forma ininterrumpida a lo largo de las estaciones, las fases de mayor detección por parte de la población se agrupan en dos épocas concretas:
- Durante los meses de mayo y junio.
- Durante el periodo que va de agosto a octubre.
El limbo legal de una especie que no está catalogada como invasora
Aun con los perjuicios constatados en la apicultura y en la fauna autóctona, el avispón oriental presenta una singularidad en el plano normativo. Según exponen las pautas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, este animal no figura de manera oficial en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras ni en los registros comunitarios de la Unión Europea: al estar clasificado como un organismo de origen europeo procedente de la zona del Mediterráneo oriental, no se pueden activar de forma automática las estrategias estatales de control y eliminación.
Con el objetivo de compensar las limitaciones en los trabajos de campo, los expertos se apoyan en la participación de la sociedad. A través de portales de ciencia ciudadana como Observation o iNaturalist, los productores agrícolas, excursionistas y residentes locales comparten imágenes y grabaciones que los especialistas verifican posteriormente para trazar de forma precisa la evolución geográfica de la plaga.
Cómo actuar ante la sospecha de un nido en zonas públicas o privadas
La Red de Alerta Temprana de la Junta de Andalucía dispone de una vía de contacto permanente para notificar la presencia de estos insectos. Desde la administración autonómica se recalca la importancia de no alterar a los ejemplares ni tratar de desmontar las estructuras de nidificación de forma particular; la picadura de esta especie provoca reacciones significativamente más dolorosas que las causadas por las avispas comunes.
Las medidas de intervención aconsejadas se estructuran en función de la localización del nido:
- En espacios públicos urbanos: resulta necesario informar al consistorio local para que los operarios del ayuntamiento procedan a su retirada controlada.
- En propiedades privadas: se aconseja mantener la vivienda cerrada y requerir la asistencia de profesionales de control de plagas.
- En centros educativos: las pautas obligan a desalojar a los estudiantes de las zonas exteriores, clausurar las ventanas de las aulas y contactar de urgencia con los servicios de asistencia.
Ante cualquier escenario de peligro o avistamiento que precise una respuesta rápida, la población puede recurrir al teléfono 112 Andalucía, la plataforma pública y gratuita de gestión de emergencias de la Junta de Andalucía que presta servicio de manera ininterrumpida.