La Junta libera 27 ejemplares de tortuga boba en la costa de Mojácar

La Junta de Andalucía devuelve al mar a las crías nacidas de un nido detectado en la playa de la Piedra Villazar en verano de 2025.

La devolución al mar de casi treinta ejemplares de tortuga boba en Mojácar constituye un avance significativo para la protección de la fauna marina en Almería. El pasado 15 de junio de 2026, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía coordinó el retorno de 27 ejemplares a la misma franja costera donde una hembra depositó sus huevos un año atrás. Estas tortugas, que superaron los 1,2 kilos de peso mediante un programa de cría en cautividad, regresaron al agua en perfectas condiciones físicas para iniciar su vida en el océano.

Cómo se protegió el nido de tortuga boba en Mojácar

El origen de este logro ambiental se sitúa en la noche del 22 de junio de 2025; en ese momento, los operarios de limpieza del municipio descubrieron a una hembra que trataba de desovar en la playa de la Piedra Villazar. Tras contactar con el teléfono de emergencias 112, se puso en marcha de forma inmediata un plan de protección en el que colaboró activamente la Asociación Equinac.

La revisión del terreno y la posterior excavación de la zona de puesta revelaron la presencia de un nido con 99 huevos. Con el fin de evitar los peligros derivados del oleaje y del paso de los bañistas, los especialistas optaron por dividir el nido para asegurar la viabilidad de la tortuga boba en Mojácar.

La distribución de los huevos se realizó mediante el siguiente plan:

  • Veinte unidades se llevaron a las instalaciones de Oasys Minihollywood de Tabernas para su incubación artificial en un medio controlado.
  • Setenta y nueve huevos permanecieron en la playa de Río Abajo bajo una estricta vigilancia en un entorno más protegido.
  • Del total de la puesta nacieron 56 pequeñas tortugas que se trasladaron al CEGMA de Algeciras para su crianza durante su primer año de vida.

Después de doce meses de atenciones constantes para garantizar que adquirieran el volumen y la resistencia adecuados, 27 de estas tortugas lograron salir adelante y ya se encuentran nadando en aguas almerienses.

El aumento de la anidación de esta especie protegida en Almería

La tortuga boba (Caretta caretta) figura como especie vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. Estos animales realizan grandes travesías migratorias por las aguas templadas y cálidas del planeta; aunque habitan de forma permanente en el mar, las hembras precisan volver a la costa para enterrar sus huevos en la arena durante la época estival.

Los datos oficiales confirman que las playas de Almería se están consolidando como un área de reproducción habitual para estos reptiles. El nido localizado en 2025 representó el quinto registro de puesta documentado en la provincia desde 2001. Las citas anteriores se sitúan en Vera en 2001, Pulpí en 2015 y en el propio término municipal de Mojácar en los años 2021 y 2023. Asimismo, el Portal Ambiental de Andalucía recoge un intento de desove en 2024 y otro caso en Roquetas de Mar en 2025, lo que constata la recuperación de la especie en el litoral mediterráneo de la región.

Qué debe hacer la ciudadanía ante un posible desove en la playa

La implicación de los usuarios de las playas resulta crucial para que las puestas lleguen a buen término. La presencia de la tortuga boba en Mojácar evidencia que la sensibilización de la sociedad es una pieza clave en la conservación de la biodiversidad marina. Los organismos públicos insisten en que la eficacia de estas actuaciones radica en la rapidez con la que se dé aviso a los especialistas.

Las recomendaciones básicas de comportamiento si se detecta una tortuga o sus huellas en la arena son:

  • Telefonear con urgencia al servicio de emergencias 112 para que se active el protocolo científico correspondiente.
  • Guardar una distancia prudencial de seguridad de como mínimo 50 metros respecto al ejemplar.
  • Evitar por completo el empleo de focos, linternas o cualquier tipo de iluminación artificial y flashes fotográficos.
  • No realizar ruidos molestos ni interponerse en el campo visual del animal para impedir que se asuste y regrese al agua sin poner sus huevos.

La conservación y el respeto por nuestras costas favorecen que acontecimientos como el vivido estos días en Almería comiencen a ser habituales.

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