El error al secarte el oído después de la piscina que puede acabar en otitis: consejos de la Consejería de Salud

La humedad de las piscinas, el uso del aire acondicionado y el calor extremo multiplican las consultas médicas durante la temporada estival

El periodo estival modifica nuestros hábitos diarios y nos expone a condiciones ambientales que pueden alterar nuestro bienestar físico. La aparición de la otitis en verano constituye una de las afecciones más habituales de esta época, aunque no la única; los contrastes térmicos repentinos, el contacto con el agua de baño y la persistencia de elementos alérgenos también incrementan los diagnósticos de faringitis, laringitis y hemorragias nasales.

De acuerdo con la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), la mayoría de estas dolencias son de carácter leve, pero reducen de forma notable el bienestar diario. No obstante, la institución médica destaca que la prevención de estas patologías es viable mediante hábitos higiénicos básicos y la corrección de ciertos errores cotidianos en el hogar.

Por qué se produce la otitis en verano y cómo evitarla

La denominada otitis externa, conocida popularmente como «oído del nadador», lidera las consultas médicas estivales; de hecho, se estima que el 10% de la población sufrirá una otitis externa a lo largo de su vida.

Esta afección consiste en la inflamación o infección del conducto auditivo externo debido a la acumulación de agua tras el baño en playas o piscinas. Dicha humedad residual debilita las defensas de la piel cutánea, lo que favorece la multiplicación de bacterias y hongos; su síntoma principal es un dolor agudo que se intensifica al presionar la oreja o realizar movimientos mandibulares.

Para prevenir la aparición de la otitis en verano, los especialistas recomiendan seguir estas pautas:

  • Prescindir totalmente de los bastoncillos de algodón tras el baño, puesto que generan microlesiones cutáneas que sirven de entrada a los patógenos.
  • Limpiar con suavidad la zona externa de la oreja empleando una toalla, sin introducir elementos extraños ni manipular la cavidad auditiva.
  • Emplear tapones diseñados para la natación o asegurar un secado completo tras salir del agua.
  • Utilizar el secador de pelo para retirar la humedad del conducto únicamente si se aplica a la menor temperatura posible.

La mejoría clínica suele manifestarse entre las 36 y 48 horas posteriores al inicio del tratamiento farmacológico. Sin embargo, la guía del servicio público de salud Sacyl advierte de que resulta necesario acudir al médico si no se observa alivio en ese plazo, si las molestias persisten más de dos semanas o ante la sospecha de otitis externa maligna necrotizante; esta última es una complicación grave que afecta prioritariamente a pacientes de edad avanzada, diabéticos o inmunodeprimidos.

Aire acondicionado y calor: enemigos de la garganta y la nariz

La climatización artificial constante representa otro factor de riesgo relevante; la permanencia en espacios excesivamente fríos o secos deshidrata las mucosas de las vías respiratorias. Al sumar a esto las oscilaciones térmicas bruscas (con temperaturas exteriores que superan los 35 o 40 grados en Andalucía frente a interiores muy refrigerados), se propicia la aparición de afecciones como faringitis, laringitis o disfonías.

Asimismo, el incremento de las interacciones sociales en vacaciones propicia el sobreesfuerzo de las cuerdas vocales. Este factor, combinado con la sequedad ambiental y una hidratación deficiente, suele derivar en episodios de afonía.

Por otro lado, las temperaturas extremas dilatan los vasos sanguíneos y fragilizan los capilares nasales, elevando la incidencia de epistaxis. Se calcula que el 60% de la población experimentará una hemorragia nasal en algún momento de su existencia.

Ante un sangrado de estas características, el Ministerio de Sanidad aconseja actuar de la siguiente forma:

  • Inclinar la cabeza levemente hacia delante, evitando el movimiento hacia atrás para no ingerir el flujo sanguíneo.
  • Ejercer una compresión directa y constante sobre el ala blanda de la fosa nasal afectada durante un mínimo de 5 minutos.
  • Introducir una gasa impregnada en agua oxigenada en la fosa nasal si la hemorragia persiste, manteniendo la presión externa.

Alergias y prevención en Andalucía durante la época estival

La rinitis alérgica, que afecta a uno de cada cinco ciudadanos en España, no concluye con la primavera; el polen de las gramíneas y otros alérgenos continuán activos durante el periodo estival.

En el ámbito autonómico, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía recuerda que la ciudadanía dispone de la aplicación Salud Responde para consultar en tiempo real las concentraciones de polen por provincias y tipos de alérgenos.

Para mitigar los efectos de la rinitis y el calor extremo en el territorio andaluz, las autoridades sanitarias recomiendan restringir las actividades al aire libre en jornadas de viento, continuar con las pautas médicas prescritas y vigilar síntomas de deshidratación o golpes de calor, tales como cefaleas, cansancio, sequedad cutánea o mareos. Proteger los oídos y las vías respiratorias desde ahora resulta clave para disfrutar de un verano sin incidencias de salud.

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