La Junta de Andalucía decreta la alerta sanitaria en Constantina por el virus del Nilo occidental

El Gobierno andaluz ha catalogado al municipio sevillano de Constantina como zona de advertencia sanitaria ante la propagación del virus del Nilo occidental.

La Junta de Andalucía ha adoptado esta medida después de que los análisis de una estación de muestreo de la Diputación de Sevilla confirmaran la presencia de insectos portadores en dicho término municipal; de este modo, la localidad se posiciona como el quinto punto de la comunidad autónoma que constata la actividad de este patógeno a lo largo del presente ejercicio.

Consecuencias de la declaración de alerta por el virus del Nilo occidental en Constantina

La catalogación de este escenario implica la puesta en marcha inmediata del protocolo de actuación establecido en el plan autonómico de vigilancia y control de vectores. Un marco de intervención que se prolongará de forma temporal durante un mes, fijando su vigencia en el término municipal hasta el 10 de agosto de 2026.

A diferencia de los baremos habituales de vulnerabilidad que segmentan a las localidades en niveles de riesgo alto, medio o bajo. La consideración de emergencia sanitaria se activa de manera exclusiva al confirmarse la presencia del agente patógeno a una distancia inferior a los 1,5 kilómetros de cualquier asentamiento residencial.

A lo largo de estas cuatro semanas, tanto la Junta de Andalucía como el consistorio local tienen que asumir diversas responsabilidades en materia de salud pública:

  • Intensificación de la vigilancia: se incrementan de forma coordinada las labores de seguimiento en tres vertientes esenciales: el control entomológico de los insectos, la inspección en animales y la monitorización de casos en personas.
  • Tratamiento y control de mosquitos: el consistorio de Constantina debe intensificar los tratamientos contra los insectos transmisores; estas acciones se aplicarán en el casco urbano y en los focos de cría situados en un radio de 1,5 kilómetros.
  • Promoción y comunicación comunitaria: se ponen en marcha iniciativas de información a la población con el apoyo de las oficinas de farmacia y los profesionales de enfermería para divulgar las recomendaciones de protección individuales.

Estado epidemiológico de la transmisión del patógeno en Andalucía

Según el último balance publicado por la Consejería de Salud el 7 de julio de 2026, el territorio andaluz no había registrado contagios en personas en la actual campaña; por ello, las actuaciones institucionales se centran en la prevención activa. Sin embargo, informaciones periodísticas posteriores confirman la detección de un contagio de carácter leve en el municipio de Palomares del Río.

Constantina se incorpora a la relación de poblaciones en situación de alerta junto a Pulpí, Torredonjimeno y la citada Palomares del Río; por el contrario, en Benacazón no se decretó esta medida excepcional porque la estación de muestreo que dio positivo se ubicaba a más de 1.500 metros de las viviendas.

De acuerdo con la Consejería de Salud y Consumo, la red de seguimiento autonómica para este periodo estival opera con un centenar largo de trampas directas y coordina los datos de más de doscientas estaciones de muestreo en toda la comunidad. En las últimas fechas se ha constatado un aumento paulatino de los ejemplares de mosquitos hembra potencialmente transmisores: se ha identificado una concentración elevada en poblaciones sevillanas como Coria del Río, Isla Mayor, La Puebla del Río, Los Palacios y Villafranca, y Lebrija; mientras que puntos como Gerena, La Carlota y Bailén presentan niveles de densidad moderados.

Pautas de protección aconsejadas para la ciudadanía

Desde la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía se recalca la necesidad de que los ciudadanos apliquen precauciones de autocuidado tanto en el ámbito personal como en el comunitario para reducir la exposición a las picaduras de estos insectos.

Entre las pautas fundamentales se aconseja:

  • Colocar mallas protectoras en los accesos y ventanas de los domicilios para impedir el paso de los mosquitos al interior.
  • Suprimir cualquier punto de agua retenida en espacios exteriores como jardines, maceteros o recipientes que puedan favorecer la reproducción de las larvas.
  • Vestir prendas de manga larga y pantalones largos de tonos claros, singularmente durante las horas del orto y el ocaso, cuando se registra una mayor actividad de estos insectos.
  • Utilizar productos repelentes homologados por los organismos sanitarios oficiales, respetando en todo momento las indicaciones de uso recomendadas por el productor.

¿Conseguirán estas intervenciones de contención frenar la propagación de los insectos vectores antes de que concluya el periodo estival?

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