Cómo declarar la compra de una vivienda en la Renta 2025-26 y evitar errores con Hacienda

Comprar una casa obliga a revisar bien la declaración: no tributa igual una vivienda habitual que una segunda residencia o un alquiler.

Si acabas de comprar un inmueble, en la renta tendrás que incluir sus datos identificativos, marcar el uso que ha tenido durante el ejercicio y comprobar si existe derecho a deducción. La clave está en distinguir si será tu residencia habitual, una vivienda para uso propio o un inmueble arrendado. Por consiguiente, saber qué uso darás al inmueble y qué datos debes incorporar evita fallos que, después, pueden salir caros.

En paralelo, el Gobierno acaba de aprobar el Nuevo Plan Estatal de Vivienda, con incentivos para impulsar la rehabilitación y el acceso de los jóvenes a la vivienda.

Qué debes incluir en la renta si compras tu vivienda habitual

Para Hacienda, la vivienda habitual es la que constituye tu residencia durante, al menos, tres años. En la declaración debes reflejar la referencia catastral, la dirección y el uso del inmueble. Ojo, porque aquí no basta con firmar la compraventa: hay que dejar bien identificado el piso o la casa en la declaración.

Este es el mapa rápido para entender cómo cambia la tributación según el uso del inmueble.

SituaciónTratamiento en la renta
Vivienda habitualSe identifica como tal y no genera imputación de rentas
Segunda residencia para uso propioPuede generar una imputación del 2% o del 1,1% del valor catastral
Alquiler como vivienda habitual del inquilinoSe declaran ingresos y gastos y puede aplicarse una reducción
Alquiler turísticoNo aplica la reducción de alquiler de vivienda y los días vacíos pueden imputar renta

Si la compra corresponde a tu vivienda habitual, la deducción por inversión solo se mantiene en régimen transitorio para adquisiciones anteriores al 1 de enero de 2013, con derecho previo a ella y una base máxima de 9.040 euros anuales. En la práctica, puede alcanzar hasta el 15%.

Así cambia la declaración si se trata de una segunda residencia o un alquiler

¿Y si la casa no es tu residencia habitual? Entonces cambian las reglas. Si la destinas a uso propio, lo normal es que debas declarar una renta imputada calculada sobre el valor catastral, con el 2% como regla general y el 1,1% en determinados supuestos.

Si la alquilas para residencia habitual del inquilino, debes declarar los ingresos y los gastos deducibles. Aquí conviene mirar bien la fecha del contrato: los anteriores al 26 de mayo de 2023 mantienen, en general, la reducción del 60%, mientras que en los posteriores la regla por defecto es el 50%, con posibles mejoras al 60%, 70% o 90% en casos concretos. En el alquiler turístico no se aplica esa reducción.

Los errores más caros al declarar un inmueble y cómo evitarlos

El fallo más serio es consignar mal el uso del inmueble o dejar fuera ingresos del alquiler. La Ley General Tributaria prevé sanciones del 50% al 150% de la cuota dejada de ingresar por esta infracción, así que no merece la pena improvisar.

Antes de presentar la declaración, conviene revisar estos puntos:

  • Dirección completa, referencia catastral y uso declarado del inmueble.
  • Número de días como vivienda habitual, alquilada o a disposición de sus titulares.
  • Ingresos y gastos deducibles, si hubo arrendamiento.
  • Fecha del contrato de alquiler, porque puede cambiar la reducción aplicable.

Con estas claves, declarar la compra de una vivienda deja de ser un quebradero de cabeza. Y eso, cuando toca rendir cuentas con Hacienda, a la hora de presentar la renta, ya es bastante.

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