Las marcas convierten funciones básicas del coche que antes venía de serie en suscripciones de pago

Honda, BMW, Mercedes, Tesla, GM y Ford empujan un modelo que convierte el software en ingresos recurrentes.

Comprar un coche nuevo ya no asegura que todas sus funciones queden incluidas en el precio. Cada vez más marcas reservan prestaciones para cuotas periódicas, aunque el vehículo ya tenga el hardware necesario. El caso del Honda Passport, con la apertura del garaje convertida en servicio de pago, resume bien esa deriva. Por lo tanto, lo importante ya no es solo qué compras, sino qué seguirás pagando.

Además, la conectividad de los dispositivos trae nuevos riesgos. Y es que, como explica un reciente estudio, uno de cada dos coches en España está expuesto a posibles ciberataques.

Del botón del garaje a la app, así cambia el coche por suscripción

Honda ha eliminado en ese modelo el espejo con Homelink integrado y lo ha sustituido por una solución basada en MyQ y HondaLink. El cambio añade conexión a internet, Apple CarPlay o Android Auto y un receptor enlazado al wifi de casa. ¿De verdad hacía falta tanta complejidad para una función tan simple?

Tras 30 días de prueba, el conductor debe pagar entre 129 y 179 dólares por planes de tres o cinco años. Si no lo hace, puede usar la app independiente o comprar aparte el espejo compatible por unos 170 dólares. En otras palabras, lo que antes venía de serie ahora se cobra por partes.

De BMW a Ford, así se consolida el negocio del software del coche

BMW abrió uno de los debates más duros al cobrar por activar los asientos calefactados en algunos mercados. Después rectificó, pero no abandonó la idea: reorientó el negocio hacia funciones digitales, conectividad y ayudas a la conducción. Y no ha sido la única. Para ver cómo se mueve el mercado, basta con mirar algunos ejemplos recientes:

MarcaServicioPrecio aproximado
HondaApertura de garaje MyQ129 a 179 dólares
MercedesMejora de potencia60 a 90 dólares al mes
GMSuper Cruise39,99 dólares al mes
FordBlueCruise49 dólares al mes

Tesla también ha reforzado este camino con su conducción autónoma supervisada, mientras Mercedes aspira a hacer del software una gran vía de ingresos y GM ya saca partido a su base de usuarios activos. Vamos, que esto ya no es una rareza.

Qué suscripciones del coche se aceptan mejor y cuáles generan rechazo

¿Dónde está el límite? La diferencia suele estar en el valor percibido. El usuario acepta mejor pagar cuando recibe mejoras continuas, mapas, servidores o nuevas capacidades. En cambio, rechaza pagar por desbloquear algo que el coche ya puede hacer desde fábrica. Hay tres claves que explican esa reacción:

  • Mejoran su aceptación si el software evoluciona con el tiempo.
  • Generan rechazo si bloquean hardware ya instalado.
  • Entran con más facilidad si incluyen prueba gratuita.

Las previsiones apuntan a que este mercado seguirá creciendo en los próximos años. La duda real es otra: si los fabricantes seguirán estirando la cuerda o si los conductores acabarán diciendo basta. Para más novedades relacionadas con el motor, visita nuestra plataforma web de información.

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