Ctenóforos en la costa tropical de Granada: cómo distinguirlos de las medusas y evitar sustos

El Aula del Mar aclara que estos organismos transparentes y gelatinosos son inofensivos y no guardan relación con las medusas.

La detección de ctenóforos en la playa de la Costa Tropical de Granada ha generado cierta inquietud entre los veraneantes a lo largo de las últimas jornadas. Estos especímenes, caracterizados por su transparencia y consistencia gelatinosa, se desplazan flotando muy cerca de la orilla; esta particularidad provoca que numerosas personas los confundan erróneamente con medusas, temidas por su dolorosa picadura.

Ante esta situación, la Fundación Aula del Mar Mediterráneo ha emitido un comunicado de calma para aclarar que estos seres vivos resultan del todo inofensivos: su localización en las zonas de baño no debe suponer ningún motivo de preocupación para los bañistas.

Por qué los ctenóforos en la playa no son peligrosos

A diferencia de las medusas tradicionales, estos pobladores marinos carecen por completo de células urticantes en su anatomía: el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico los cataloga formalmente dentro de un rango de peligrosidad inexistente, ratificando así que no efectúan picaduras. Entre las variedades que se pueden contemplar en el agua sobresale el Mnemiopsis leidyi, denominado de forma común como ctenóforo americano; se trata de un espécimen traslúcido de unos 10 centímetros de longitud que carece de tentáculos y cuya primera localización en las costas españolas se remonta al periodo estival de 2009. Asimismo, resulta frecuente toparse con ejemplares autóctonos o pertenecientes a la variante Bolinopsis vitrea.

Los expertos de la Fundación Aula del Mar definen a estos animales como auténticas maravillas del ecosistema acuático: su estructura corporal posee unos filamentos microscópicos denominados cilios que, al agitarse de forma acompasada, producen un singular efecto óptico multicolor que resplandece a lo largo de su fisonomía mientras se desplazan. Su avistamiento en el litoral granadino no constituye un fenómeno extraordinario; los biólogos aclaran que habitan estas aguas de manera constante durante todo el año, si bien es ahora, con la masiva afluencia estival en los arenales de la provincia, cuando los usuarios se percatan de su existencia. Por ello, los especialistas recomiendan contemplarlos con interés científico en lugar de con recelo, valorando su singularidad biológica.

Cómo diferenciar un ctenóforo de una medusa urticante

La similitud a simple vista representa la causa principal de la desconfianza en la orilla de las playas de Granada. Al respecto, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía advierte de que las medusas de la región sí poseen propiedades urticantes: sus filamentos conservan la capacidad de herir incluso después de que el animal haya fallecido. Con el propósito de eludir alarmas infundadas al observar ctenóforos en la playa, resulta de gran utilidad conocer una serie de rasgos anatómicos determinantes que facilitan su distinción inmediata:

  • La inexistencia absoluta de filamentos suspendidos o tentáculos de gran longitud en su fisonomía.
  • Un desplazamiento propio propiciado por bandas de cilios microscópicos que reflejan destellos solares.
  • Una estructura corporal traslúcida y lobulada con una dimensión aproximada de 10 centímetros.
  • La carencia de tonalidades llamativas, un rasgo característico de las variantes de medusas más dañinas del mar Mediterráneo.

Cuál es el protocolo y seguimiento en el litoral andaluz

La concentración de ctenóforos en la playa obedece a dinámicas ambientales y al arrastre de las corrientes de agua, haciéndose más perceptibles en la época veraniega por la gran cantidad de personas que se congregan en la costa. Para gestionar la observación de estos organismos de consistencia gelatinosa en el litoral, la administración autonómica trabaja de manera coordinada con diversos colectivos científicos. Precisamente en enero de 2026, la Junta de Andalucía suscribió un acuerdo de colaboración de cuatro años de duración con la Fundación Aula del Mar Mediterráneo con el fin de potenciar la sensibilización ecológica y la protección del entorno marino en la provincia de Málaga; una iniciativa que redunda en un mayor conocimiento de la fauna de toda la región andaluza.

Por otra parte, las labores de monitorización de estas comunidades biológicas se apoyan en canales de colaboración de la ciudadanía. Un análisis elaborado por la Universidad de Huelva y difundido por la Junta de Andalucía determinó la correlación entre la profundidad de la capa de mezcla marina registrada en el mes de abril y la proliferación de medusas durante el verano en el litoral mediterráneo andaluz. Este estudio científico se nutrió de la información recopilada a través de Infomedusa, una aplicación digital gratuita para dispositivos móviles promovida por la Diputación de Málaga y creada por la Fundación Aula del Mar en el año 2013.

A pesar de que ciertas variantes foráneas de estos organismos se encuentran inscritas en el catálogo oficial de especies exóticas del ministerio, los ejemplares comunes que arriban a la Costa Tropical no motivan la declaración de alertas de tipo sanitario. Conocer el entorno marino y aproximarse a él con consideración constituye la mejor estrategia para compartir el espacio con las especies que habitan en nuestras costas.

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