Cómo diferenciar en primavera una alergia de un resfriado

Estornudos, fiebre o picor de ojos: las señales que permiten identificar cada afección y aplicar el tratamiento más adecuado durante la primavera.

La llegada de la primavera trae consigo días más largos, subida de temperaturas y una mayor presencia de polen en el ambiente. Y es que, en esta época del año, los granos de polen procedentes de gramíneas y de olivo alcanzan valores extremos en estas zonas de Andalucía. En este contexto, muchas personas comienzan a sufrir estornudos, mucosidad, congestión o malestar general, síntomas que pueden generar dudas sobre si se trata de una alergia estacional o de un resfriado común.

María Teresa Coiras, profesora de Inmunología de la Universidad Europea, ofrece algunas claves para distinguir ambas afecciones y evitar errores a la hora de tratarlas. Aunque pueden parecer similares al principio, su origen, duración y evolución son diferentes.

Las claves para distinguir la alergia primaveral del resfriado común

Una de las principales diferencias está en la causa. El resfriado común es una infección vírica contagiosa, mientras que la alergia responde a una reacción del sistema inmunitario ante un alérgeno, como puede ser el polen.

También varía la duración. Un resfriado suele prolongarse entre 5 y 10 días. La alergia, en cambio, puede mantenerse durante varias semanas, sobre todo si la persona continúa expuesta al agente que desencadena los síntomas.

En este sentido, Coiras recuerda que “los síntomas de la alergia al polen tienden a empeorar al aire libre”, un factor que no influye de la misma manera en un proceso catarral. Por este motivo, observar cuándo y dónde aparecen las molestias puede ayudar a identificar el problema.

Picor, fiebre y mucosidad: los síntomas que ayudan a identificar cada caso

Las señales que envía el cuerpo son fundamentales para diferenciar ambas situaciones. En el caso de la alergia primaveral, lo más habitual es que aparezca picor de ojos y nariz, estornudos frecuentes y una mucosidad clara, líquida y abundante.

El resfriado, por su parte, suele provocar congestión nasal con una mucosidad más espesa, dolor de garganta, cansancio y, en algunas ocasiones, fiebre. Este último síntoma es especialmente relevante, ya que no suele estar presente en los procesos alérgicos.

Así, aunque ambas afecciones pueden compartir síntomas respiratorios, la fiebre, el malestar corporal o la evolución progresiva suelen orientar más hacia un resfriado. En cambio, el picor intenso y los estornudos repetidos son más frecuentes en la alergia.

Tratamientos distintos para aliviar la alergia estacional y el resfriado

El tratamiento también cambia en función del diagnóstico. Para la alergia, los antihistamínicos son una de las opciones más utilizadas, ya que actúan frente a la histamina, una sustancia clave en la reacción alérgica.

En casos más intensos, pueden emplearse corticoides o vasoconstrictores nasales, aunque la experta advierte de que su uso continuado no es recomendable. Por ello, conviene seguir siempre las indicaciones de un profesional sanitario.

En el caso del resfriado, no existe un tratamiento específico para eliminarlo de forma inmediata. Las recomendaciones habituales pasan por descansar, mantenerse hidratado y recurrir a medicamentos destinados a aliviar molestias concretas, como el dolor, la congestión o la fiebre.

Cuándo acudir al médico y por qué el diagnóstico es importante

Saber cuándo pedir ayuda médica es otro aspecto clave. Coiras señala que se debe acudir al médico si los síntomas se alargan más de diez días, aparece fiebre alta, hay dificultad para respirar o el estado general empeora de forma progresiva.

También es aconsejable consultar cuando las molestias interfieren de manera notable en la vida diaria o cuando persisten las dudas sobre si se trata de una alergia, un resfriado u otra patología.

Diferenciar correctamente entre una infección vírica y una reacción alérgica permite aplicar el tratamiento más adecuado, aliviar antes los síntomas y mejorar la calidad de vida durante la primavera. Un diagnóstico correcto no solo evita confusiones, sino que también ayuda a prevenir complicaciones y a afrontar esta época del año con mayor seguridad.

Permanece atento a más noticias sobre salud y estilo de vida. Visita nuestro periódico digital para estar informado.

Noticias relacionadas

Deja un comentario