Un varón de 82 años muere en Dos Hermanas después de contraer meningoencefalitis.
Sevilla registra la primera víctima mortal de este año debido al virus del Nilo occidental, según confirma la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía. Se trata de un varón de 82 años con patologías previas que vivía en Dos Hermanas. El paciente estaba ingresado en el Hospital Universitario Virgen de Valme de Sevilla tras ser diagnosticado de meningoencefalitis por este patógeno el 27 de julio.
Los responsables de salud pública también han detectado otro contagio en Aznalcázar, lo que eleva a 17 los infectados en la región esta temporada. El afectado muestra síntomas leves y su diagnóstico ha sido validado por el Hospital Universitario Virgen del Rocío. Por este motivo, el Gobierno autonómico ha establecido la alerta en dicho municipio hasta el 24 de agosto. Y es que el virus no para de extenderse por la región andaluza.
Evolución de los contagios por el virus del Nilo occidental en territorio andaluz
La evolución epidemiológica muestra una mayor presencia del patógeno respecto al año pasado, cuando solo hubo cuatro personas afectadas y ningún deceso: el balance actual suma 12 diagnósticos leves y cinco pacientes neuroinvasivos por la fiebre del Nilo. Las infecciones se localizan en Sevilla, concretamente en Palomares del Río, Villamanrique de la Condesa, La Puebla del Río, Coria del Río, Aznalcázar, Sevilla capital, Bollullos de la Mitación y Dos Hermanas.
Para confirmar estas sospechas, el sistema sanitario andaluz ha realizado un control minucioso: este plan ha supuesto análisis clínicos a 342 ciudadanos y la búsqueda de arbovirus en 107 personas ingresadas con meningitis víricas. Asimismo, se han completado 2.088 pruebas en donaciones de sangre; todos los exámenes han dado negativo, asegurando la inocuidad de las reservas.
Localidades de Andalucía que permanecen bajo alerta sanitaria activa
El Gobierno andaluz mantiene a 19 poblaciones en alerta por la propagación del virus: esta medida obliga a los ayuntamientos y autoridades médicas a incrementar los controles sobre insectos, animales y personas, además de potenciar la difusión de pautas preventivas mediante las oficinas de farmacia y el personal de enfermería.
Los municipios que se hallan bajo este protocolo de seguridad sanitaria son los siguientes:
- Torredonjimeno y Lopera en la provincia de Jaén.
- Salobreña en la provincia de Granada.
- Fuengirola y Las Lagunas-Mijas en la provincia de Málaga.
- Catorce términos municipales de Sevilla: Almensilla, Aznalcázar, Bollullos de la Mitación, Castilblanco de los Arroyos, Coria del Río, Constantina, Dos Hermanas, Gelves, La Puebla del Río, Mairena del Aljarafe, Palomares del Río, San Juan de Aznalfarache, Sevilla capital y Villamanrique de la Condesa.
Por otro lado, se han hallado rastros del patógeno en Benacazón (Sevilla) y Bujalance (Córdoba); no obstante, al localizarse los insectos portadores a más de kilómetro y medio de las zonas residenciales, no se ha considerado preciso activar la alerta en estos municipios.
Grado de amenaza sanitaria por provincias en el territorio autonómico
El plan de vigilancia andaluz supervisa el volumen de mosquitos hembra, agentes transmisores de la dolencia: durante las fechas recientes se ha observado una proliferación constante de estos insectos en entornos de La Puebla del Río, Los Palacios y Villafranca, Isla Mayor o Mollina, esta última en Málaga.
En estos momentos, un conjunto de 122 municipios andaluces presentan un índice de riesgo elevado: Sevilla encabeza la relación con 44 localidades, seguida de Cádiz con 18, Huelva con 15, Córdoba con 14, Málaga con 11, Jaén con 9, Almería con 6 y Granada con 5. Los técnicos sanitarios prosiguen con las inspecciones de alcantarillados para atajar la propagación de los vectores.
Manifestaciones clínicas de la dolencia y pautas de protección personal
La gran mayoría de los ciudadanos infectados no experimentan síntomas. Las estadísticas sanitarias indican que entre el 70% y el 80% de los afectados son asintomáticos. No obstante, en los cuadros graves o neuroinvasivos, la dolencia puede provocar fiebre alta, rigidez cervical, confusión, temblores, convulsiones, debilidad muscular, parálisis o coma: por ello, se insiste en usar repelentes y eliminar aguas estancadas en los hogares.