El SEPE avisa de recortes en la cuantía del paro a partir del séptimo mes de cobro

La prestación contributiva por desempleo depende de los días cotizados en los seis años anteriores a quedarse sin trabajo. El importe se calcula con la base reguladora y se reduce a partir del día 181.

Millones de trabajadores en España siguen pendientes del paro cuando pierden su empleo o ven reducida su jornada. Según los datos aportados, entre marzo y abril el número de desempleados registrados rondó los 2,4 millones, aunque en abril el paro bajó en 62.668 personas y se crearon 223.685 empleos. En este contexto, la prestación por desempleo del SEPE se convierte en una ayuda clave para muchas familias mientras encuentran una nueva oportunidad laboral.

Cuánto tiempo se puede cobrar el paro según los días cotizados

La duración del paro no es igual para todos los trabajadores. Depende de las cotizaciones acumuladas durante los seis años anteriores a la situación legal de desempleo o desde el momento en que terminó la obligación de cotizar.

Esto quiere decir que, cuanto más tiempo se haya trabajado y cotizado, mayor será el periodo durante el que se podrá cobrar la prestación. ¿La clave? Haber cotizado al menos 360 días para acceder al paro contributivo.

Días cotizadosDuración de la prestación
De 360 a 539 días120 días
De 540 a 719 días180 días
De 720 a 899 días240 días
De 900 a 1.079 días300 días
De 1.080 a 1.259 días360 días
De 1.260 a 1.439 días420 días
De 1.440 a 1.619 días480 días
De 1.620 a 1.799 días540 días
De 1.800 a 1.979 días600 días
De 1.980 a 2.159 días660 días
Desde 2.160 días720 días

Por tanto, para llegar al máximo de dos años de paro es necesario haber cotizado al menos 2.160 días, es decir, seis años. No es poca cosa, pero marca la diferencia para quienes necesitan más tiempo de cobertura.

Cuánto dinero paga el SEPE durante los primeros meses de desempleo

La cuantía del paro también depende de la base de cotización del trabajador. Durante los primeros seis meses, el SEPE abona el 70% de la base reguladora. Sin embargo, a partir del día 181, el importe baja al 60%.

La base reguladora se calcula con la media de las bases de cotización por contingencias profesionales de los últimos 180 días trabajados, sin incluir las horas extraordinarias.

Además, existen límites mínimos y máximos que varían según si la persona beneficiaria tiene hijos a cargo. La cuantía mínima es de 560 euros mensuales para quienes no tienen hijos y de 749 euros para quienes sí los tienen. En el caso de los importes máximos, se sitúan en 1.225 euros para trabajadores sin hijos, 1.400 euros con un hijo y 1.575 euros con dos hijos o más.

Requisitos que exige el SEPE para poder cobrar esta prestación

Para acceder al paro contributivo hay que cumplir una serie de condiciones. No basta con haber perdido el empleo, ya que el trabajador debe encontrarse en situación legal de desempleo y acreditar cotizaciones suficientes. Estos son los principales requisitos:

  • Estar afiliado y en alta o situación asimilada al alta en la Seguridad Social.
  • Encontrarse en situación legal de desempleo, como despido, fin de contrato, ERTE o no superar el periodo de prueba.
  • Inscribirse como demandante de empleo y mantener esa inscripción durante todo el cobro.
  • Haber cotizado al menos 360 días en los últimos seis años.
  • No haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación.
  • No realizar un trabajo a tiempo completo incompatible ni cobrar una pensión incompatible.

Además, la prestación mantiene las cotizaciones a la Seguridad Social durante el periodo de cobro, algo importante de cara a futuras prestaciones, como la jubilación. De ahí que el paro no solo sirva para cubrir el día a día, sino también para no romper la carrera de cotización.

Si deseas consultar la información en vigor sobre la prestación contributiva por desempleo, consulta la web oficial del SEPE.

Noticias relacionadas

Deja un comentario