Los servicios adicionales como podología o peluquería suponen un sobrecoste medio de 110 euros al mes para las familias, mientras Andalucía estrena una nueva normativa para exigir máxima transparencia en los contratos.
El ingreso en un centro de mayores privado representa un desembolso financiero de primer orden para los hogares. Además, el coste de las residencias de mayores en Andalucía vuelve a preocupar a miles de familias. Y es que residir en estas instalaciones implica un coste medio de 2.118 euros al mes en España, de acuerdo con los datos de 2025 del portal Inforesidencias.com. No obstante, esta cantidad suele constituir únicamente la tarifa inicial; al precio base se añaden habitualmente los extras en residencias privadas, una serie de prestaciones complementarias que elevan de forma considerable el recibo final.
Una investigación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de junio de 2026 cifra en 2.040 euros mensuales de media el coste de una plaza privada, frente a los 1.689 euros de las concertadas y los 1.188 euros de las públicas. A esta mensualidad se suma un recargo medio de 110 euros mensuales suplementarios por conceptos adicionales, lo que representa un gasto extra de 1.320 euros anuales para las familias.
Qué servicios se cobran aparte como extras en residencias privadas
Las prestaciones complementarias excluidas de la tarifa básica cubren, por lo general, demandas de bienestar, cuidado personal o tratamientos específicos. Según la Federación Empresarial de la Dependencia (FED), los servicios voluntarios más solicitados por los usuarios son la peluquería, la fisioterapia, la podología y ciertos productos de aseo personal.
De acuerdo con las tarifas facilitadas por la patronal, estos servicios suelen tener costes inferiores a los del mercado externo:
- Una sesión de podología ronda los 20 euros.
- Una sesión de fisioterapia se sitúa en unos 21 euros.
- Un corte de pelo para señora cuesta 13 euros (11 euros para caballero).
Sindicatos y colectivos de mayores advierten de que el límite entre la voluntariedad y la asistencia básica resulta a veces difuso. En casos de gran dependencia, donde se requieren cuidados personalizados o acompañamientos continuos, estos recargos pueden elevar la factura por encima de los 4.000 euros mensuales.
La nueva regulación de la Junta de Andalucía para evitar abusos
En el ámbito autonómico, Andalucía registra 2.071 euros al mes como precio medio de una plaza privada en sus 727 centros. Con el fin de ordenar este escenario y proteger a los usuarios, el Gobierno andaluz ha aprobado cambios normativos recientes.
La nueva Orden andaluza de 21 de julio de 2026 determina que la tarifa base debe incluir obligatoriamente todos los servicios esenciales de atención. Asimismo, exige que cualquier prestación complementaria disponga de un precio claro y preciso.
Esta regulación andaluza obliga a los centros a exponer en un lugar visible:
- La cartera completa de servicios que ofrece el centro.
- El régimen de precios detallado de cada uno de ellos.
- Las hojas de quejas y reclamaciones a disposición de los usuarios.
Esta medida actualiza el marco contractual que la Junta de Andalucía estableció en 2007, el cual ya determinaba que la cafetería, la peluquería o la podología debían pagarse de forma individual al no estar integradas en la tarifa general.
Qué debe comprobar antes de firmar el contrato de ingreso
Para prevenir cargos inesperados, la legislación obliga a formalizar un contrato por escrito que detalle minuciosamente las condiciones económicas y asistenciales. Antes de la firma, es indispensable verificar que el documento contemple los siguientes puntos:
- El coste total y desglosado de la plaza residencial.
- El sistema de revisión de los precios y las actualizaciones futuras.
- Las condiciones de reserva de la plaza en caso de ingreso hospitalario o ausencia temporal.
- El listado cerrado de los servicios que están incluidos en la cuota mensual.
- Un anexo detallado con la cartera de servicios y el precio de cada uno de los extras.
- Las condiciones y plazos para la extinción del contrato de mutuo acuerdo o por fuerza mayor.
Cómo reclamar en Andalucía ante cobros indebidos o falta de información
Si el recibo mensual discrepa de lo pactado o se cobran servicios no solicitados, los usuarios y sus familias pueden reclamar oficialmente. El proceso en Andalucía consta de los siguientes pasos:
- Solicitar la hoja de quejas y reclamaciones oficial de la Junta de Andalucía en el propio centro residencial.
- Detallar de forma clara el motivo de la queja, aportando como prueba el contrato firmado y las facturas correspondientes.
- La empresa gestora de la residencia dispone de un plazo obligatorio de 10 días hábiles para responder por escrito a la reclamación.
- Si la respuesta del centro no es satisfactoria o se agota el plazo sin contestación, el usuario puede presentar la queja ante la Administración de consumo competente o realizar el trámite de forma electrónica a través de la web oficial de la Junta de Andalucía.