Solo el 37,3% de andaluces se levanta descansado y los expertos coinciden en el culpable

Los expertos en medicina del sueño advierten de que la luz artificial nocturna altera el reloj circadiano y reduce la melatonina, un problema que se agrava por el uso masivo de pantallas antes de acostarse.

La decisión de dormir a oscuras constituye una necesidad de carácter biológico regulada por el propio organismo, más allá de la simple comodidad personal. En este sentido, un informe de la Sociedad Española de Neurología revela que el 48% de los adultos en España no disfruta de un sueño de calidad; asimismo, el insomnio crónico afecta ya a casi el 20% de la población. Las especialistas Elena Urrestarazu y Beatriz Echeveste, pertenecientes a la Clínica Universidad de Navarra, explican en su obra «Vamos a dormir: mitos y verdades» un factor esencial: la luminosidad es el elemento determinante para coordinar el descanso, un proceso que empeora notablemente debido a la contaminación lumínica y al desajuste de los horarios habituales. Además, se ha demostrado que, en general, dormir menos de 6 horas acelera el envejecimiento y debilita el sistema inmunitario.

La importancia de dormir a oscuras frente al impacto de la luz artificial en nuestro reloj biológico

El fundamento científico de este fenómeno se localiza en el cerebro humano. De acuerdo con las investigaciones del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos, la claridad y la penumbra son los estímulos externos que coordinan nuestro reloj circadiano: al llegar la noche y reducirse la estimulación visual, el organismo comienza a segregar melatonina, la hormona que facilita el sueño.

La presencia de focos luminosos artificiales durante la noche altera de forma directa este ciclo natural; por ello, se dificulta la conciliación de un reposo realmente reparador. En esta línea, el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos recalca que la alternancia de luz y oscuridad repercute tanto en el descanso como en la atención diurna: su recomendación principal consiste en eliminar cualquier punto de luz en la habitación para garantizar una recuperación física óptima.

La realidad del descanso en Andalucía y el impacto de las pantallas

Los hábitos inadecuados en el descanso nocturno se reflejan con precisión en las estadísticas de la comunidad andaluza. Según los datos de la Encuesta Social 2025 elaborada por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, el 53,3% de los ciudadanos andaluces admite que utiliza pantallas de forma sistemática antes de acostarse; de hecho, esta práctica alcanza al 72,7% en el grupo de jóvenes de entre 16 y 24 años, un colectivo muy vulnerable a la luz azul que emiten los teléfonos móviles.

Esta rutina digital tiene consecuencias directas en el bienestar general de los ciudadanos:

  • Solo el 37,3% de los andaluces asegura levantarse siempre descansado.
  • La percepción de un mal descanso afecta más a las mujeres, donde solo el 32,2% afirma despertar descansada, frente al 42,5% de los hombres.
  • Los trastornos del sueño, según la Sociedad Española de Neurología, ya afectan de forma directa a una de cada tres personas en todo el país.

Con el objetivo de mitigar la entrada de resplandor exterior en las viviendas, la administración autonómica ha desarrollado un marco normativo específico. El Decreto 37/2025, aprobado el 11 de febrero de 2025 por la Junta de Andalucía, busca proteger la oscuridad nocturna natural y restringir la dispersión lumínica en las zonas residenciales; para ello, la norma impone un límite horario al alumbrado público exterior, que debe reducirse entre las 23:00 y las 6:00 horas para evitar que la contaminación de las calles afecte al interior de los hogares.

Pautas sencillas para mejorar el dormitorio y conciliar el sueño

Desde la Junta de Andalucía se proponen diversas pautas de higiene del sueño para acondicionar el espacio de descanso y favorecer un sueño continuo. Las medidas fundamentales para configurar un entorno idóneo son las siguientes:

  • Mantener la habitación fresca, cómoda, oscura y silenciosa durante toda la noche.
  • Evitar cualquier tipo de luz brillante al acostarse y prescindir de pilotos LED o luces de cortesía.
  • Dejar los dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles, tabletas y ordenadores, fuera del dormitorio.
  • Reservar la exposición a la luz brillante exclusivamente para las horas del día, ayudando así a sincronizar de forma natural el reloj interno.

Disfrutar de un descanso adecuado no representa un mero capricho, sino que constituye una función biológica esencial: este proceso permite depurar las toxinas cerebrales, equilibrar las constantes del organismo y disminuir la probabilidad de desarrollar patologías cardiovasculares, diabetes o problemas de presión arterial alta.

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