Andalucía encadena veranos cada vez más cálidos según los datos oficiales de AEMET

En Andalucía, los datos oficiales confirman una tendencia especialmente sensible: más calor, más noches difíciles y un mayor riesgo asociado a olas de calor, sequía e impactos sobre la salud, el turismo y el campo.

La AEMET calificó el verano de 2025 como extremadamente cálido en la España peninsular, con una temperatura media de 24,2 ºC, es decir, 2,1 ºC por encima del periodo de referencia 1991-2020. En el caso andaluz, el organismo señaló anomalías relevantes en zonas de la comunidad, con valores en torno a +1 ºC en parte del litoral atlántico andaluz y registros superiores en otras áreas interiores de la región andaluza. No en vano, la semana pasada se rozaron los 40 grados en algunas áreas de la región andaluza. Algo muy significativo, ya que nos encontramos aún en primavera.

La región afronta veranos más cálidos y con menos alivio nocturno

El verano andaluz siempre ha sido caluroso, sí. Pero la diferencia ahora está en la persistencia y en la extensión del calor. Según AEMET, junio de 2025 fue extremadamente cálido en prácticamente toda la España peninsular y en amplias zonas de Andalucía las anomalías rondaron los +4 ºC respecto a sus valores medios.

También julio y agosto mantuvieron la presión térmica. En julio, las temperaturas medias estuvieron unos 2 ºC por encima de la media en Andalucía, mientras que agosto fue extremadamente cálido en el centro de la comunidad. ¿La consecuencia más directa? El verano se alarga en sensación térmica y cuesta más encontrar tregua.

Dato oficialContexto para Andalucía
Verano 2025 en España peninsular24,2 °C de media
Anomalía estival nacional+2,1 °C
Junio en amplias zonas andaluzasEn torno a +4 °C
Julio en AndalucíaHasta unos +2 °C sobre la media
AgostoExtremadamente cálido en el centro andaluz

Las noches tropicales ganan terreno en una comunidad especialmente vulnerable

El Plan Andaluz de Acción por el Clima sitúa a Andalucía como una región especialmente vulnerable al cambio climático. Entre los cambios previstos se recoge el aumento generalizado de las temperaturas medias, el incremento de máximas y mínimas anuales, más temperaturas por encima de 40 ºC y más noches tropicales, definidas en este documento con temperaturas superiores a 22 ºC.

Esto cambia mucho la vida diaria. No se trata solo de pasar calor a las tres de la tarde. También afecta al descanso, al consumo eléctrico, a las viviendas peor aisladas y a las personas mayores o con problemas de salud.

Entre los efectos más claros en Andalucía destacan:

  • Más jornadas con calor intenso.
  • Más noches tropicales en zonas urbanas y litorales.
  • Mayor demanda de climatización.
  • Más estrés térmico en población vulnerable.
  • Menos recuperación nocturna tras días de altas temperaturas.

El calor extremo ya afecta al agua, la salud, el turismo y el campo

La Junta de Andalucía identifica como impactos relevantes la sequía, los incendios forestales, los fenómenos meteorológicos extremos y las olas de calor, además de consecuencias sociales como la despoblación o el riesgo sobre determinados sectores.

Por lo tanto, debemos poner el foco en el valle del Guadalquivir, las ciudades interiores, las zonas agrícolas, el litoral y los municipios donde las noches cálidas son cada vez más frecuentes.

El calor ya no es solo una noticia de termómetros. En Andalucía es también una cuestión de salud pública, agua, energía, vivienda y adaptación climática. Y eso, visto lo visto, conviene tomárselo muy en serio.

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