El paro convocado por el Sindicato Ferroviario alterará las conexiones de Cercanías, Media Distancia y Alta Velocidad durante el inicio de las vacaciones de agosto.
La huelga de Renfe programada para el viernes 31 de julio de 2026 limitará los desplazamientos en el territorio andaluz: su celebración coincide con el primer día de la salida vacacional de agosto. La movilización, promovida de forma exclusiva por el Sindicato Ferroviario, tendrá una duración de veinticuatro horas, desde la medianoche hasta el final del día; esta medida repercutirá de manera directa en los maquinistas y el personal de intervención de la operadora en el ámbito nacional.
Previendo una gran afluencia de usuarios en las terminales de la comunidad, el Ministerio de Transportes ha establecido los servicios mínimos con el fin de garantizar el tránsito de los pasajeros. Según explica la dirección de la empresa de ferrocarriles, estos mínimos aseguran la circulación de los trayectos recogidos en el decreto ministerial: el resto de las salidas previstas quedará supeditado a la participación que los empleados tengan en la movilización. A causa de esta situación, se aconseja a los ciudadanos comprobar la situación de sus trayectos antes de acudir a las estaciones ferroviarias.
Los porcentajes de servicios mínimos fijados para esta jornada son los siguientes:
- Un 75% de los trayectos habituales en las franjas de mayor afluencia para las redes de Cercanías y la mitad del servicio durante las horas restantes.
- Un 65% de las frecuencias regulares en las conexiones de Media Distancia.
- Un 73% de las circulaciones previstas para los servicios de Alta Velocidad y Larga Distancia.
Cómo afectará la huelga de Renfe a los trenes andaluces
En lo referente a la red de Cercanías, la protección del 75% en momentos de máxima demanda y del 50% en las horas valle se mantendrá en las tres áreas metropolitanas andaluzas: Sevilla, Málaga y Cádiz. Los periodos con mayor número de circulaciones aseguradas se han fijado entre las 06:00 y las 09:00, de 13:30 a 16:00 y desde las 18:30 hasta las 20:30 horas; no obstante, las horas concretas de paso podrían sufrir pequeñas modificaciones en función de cada recorrido.
Respecto a la Media Distancia, la disposición del Gobierno asegura la marcha de un 65% de los trenes ordinarios: esto supone la circulación de 432 convoyes de los 662 inicialmente programados en el territorio nacional. En el ámbito andaluz, esta regulación preserva la operatividad de rutas esenciales que enlazan capitales como Sevilla con Málaga, Granada, Cádiz, Córdoba, Jaén y Huelva, además de la relación Málaga-Granada. De igual modo, la protección abarca los itinerarios entre Granada y Almería, la ruta de Antequera a Algeciras y las conexiones de proximidad en el área metropolitana cordobesa y el Campus de Rabanales.
Asimismo, los servicios de Alta Velocidad y Larga Distancia conservarán un 73% de sus trayectos programados: de este modo, realizarán su viaje 251 de los 343 trenes previstos en todo el país. La orden ministerial ampara de esta forma las comunicaciones de ida y vuelta que conectan Madrid con las ciudades de Sevilla, Málaga, Granada, Cádiz y Huelva, al igual que los servicios de carácter transversal que comunican la capital hispalense con Barcelona y Valencia.
Los motivos de la protesta y la negociación del convenio
La organización convocante fundamenta esta nueva huelga de Renfe en la necesidad de protestar contra lo que define como una «pérdida de peso del sector ferroviario público«, derivada de la privatización de la división de mercancías y la clausura de centros de reparación de material. El sindicato añade a sus demandas el mal funcionamiento del aire acondicionado en los vagones; un problema que, a su juicio, compromete la seguridad de los empleados y de los pasajeros. Esta convocatoria sucede a las jornadas de paro del 29 de junio y el 15 de julio, las cuales registraron una participación inferior al 2% de los trabajadores de acuerdo con los registros de la compañía estatal.
La convocatoria coincide en el tiempo con la ratificación del cuarto convenio colectivo de la entidad para los años 2025 a 2028, pactado entre la dirección y las organizaciones sindicales mayoritarias Semaf, CCOO y UGT. El texto regulador, del que se han desmarcado tanto el Sindicato Ferroviario como la CGT, recoge una subida de los sueldos cercana al 11%, adaptada a las directrices de la administración pública. Este acuerdo laboral integra además conceptos variables en el sueldo fijo: el objetivo es dar estabilidad a los ingresos de los empleados frente a las previsibles alteraciones del tráfico por las obras de mejora en las infraestructuras de los próximos años.
Más detalles sobre los servicios mínimos establecidos en la web oficial de Renfe.