La trampa de las pequeñas distracciones al volante que miles de conductores cometen y que acaba en multa

El Reglamento General de Circulación sanciona conductas cotidianas que comprometen la seguridad en la carretera, como conducir con chanclas o sujetar el móvil.

Las multas de tráfico representan uno de los principales temores para los automovilistas en el país, aunque con frecuencia se incurre en faltas de forma involuntaria debido al simple desconocimiento de las reglas. El texto de la Ley de Tráfico y el Reglamento General de Circulación determinan con precisión que cualquier acción que limite la movilidad del conductor, reduzca su visibilidad o afecte a su concentración constante será penalizada por la DGT.

Cuáles son las multas de tráfico más habituales y desconocidas

A pesar de que ciertas prácticas parezcan inofensivas en la rutina diaria, las directrices de la Dirección General de Tráfico tienen como meta prioritaria asegurar la protección en carretera. De este modo, algunos hábitos muy comunes son susceptibles de sanción si los agentes de la autoridad estiman que ponen en peligro el control seguro del automóvil.

Los actos al volante que pueden derivar en una penalización económica son:

  • Conducir con chanclas, desprovisto de camiseta o vistiendo un abrigo muy voluminoso que dificulte los movimientos necesarios.
  • Ingerir alimentos o beber líquidos mientras se maneja el vehículo por disminuir la atención en el trayecto.
  • Sostener el teléfono móvil con la mano, sin importar si se está manteniendo una conversación telefónica o no.
  • Mantener la extremidad o el codo fuera del marco de la ventanilla del coche.
  • Transitar de forma permanente por la vía izquierda o central en autovías cuando el carril derecho permanece vacío.
  • Accionar la bocina de manera estridente o sin que exista una situación de peligro real que lo requiera.
  • Caminar por el arcén de las autopistas o atravesar la calzada por lugares no autorizados en el caso de los peatones.

Cuánto cuesta cometer estas infracciones en la carretera

El coste de estas penalizaciones y la correspondiente pérdida de puntos del permiso de conducir varían sustancialmente según la gravedad del hecho y el peligro real ocasionado en la calzada. Resulta de gran importancia conocer estos baremos para evitar recibir multas de tráfico imprevistas que perjudiquen tanto la economía personal como el crédito de puntos del conductor.

La sanción de mayor cuantía en este grupo se impone por lanzar objetos a la carretera que puedan provocar fuegos o siniestros, tales como colillas encendidas; esta acción implica un castigo de 500 euros y 6 puntos de retirada. Si el elemento arrojado únicamente entorpece el tránsito sin generar un peligro extremo, la normativa lo califica como falta grave castigada con 200 euros.

Asimismo, el mero hecho de sostener el terminal telefónico con la mano durante la marcha se castiga con una penalización de 200 euros y 6 puntos de la licencia. Si se manipulan otros aparatos electrónicos o sistemas de navegación sin agarrarlos de forma directa, el importe económico es idéntico pero cambia la detracción de puntos.

Las acciones sujetas a la valoración del agente, tales como pilotar con calzado inapropiado, comer en ruta o sacar el brazo por la ventana, conllevan multas de hasta 100 euros si se consideran leves. No obstante, si la patrulla califica el suceso como conducción negligente por el riesgo generado, la cuantía se eleva a 200 euros.

Cómo pagar con descuento estas sanciones de la DGT

Una vez se recibe la notificación de la sanción, el infractor dispone de la opción de realizar el abono voluntario. Las reglas estatales contemplan una reducción del 50% si se abonan dentro de los 20 días naturales siguientes a la recepción del documento de denuncia. Sin embargo, acogerse a esta rebaja supone renunciar de forma directa a formular cualquier reclamación administrativa y da por cerrado el expediente.

Por otro lado, conviene tener presente que las normativas de los ayuntamientos también regulan aspectos relevantes para los usuarios de vehículos. Limpiar el automóvil en la vía pública o realizar el cambio de aceite en la calle constituyen prácticas prohibidas por las ordenanzas de medio ambiente locales. En ciertos municipios, verter sustancias contaminantes al lavar el coche puede suponer sanciones que superan los 1.000 euros.

De igual forma, el aparcamiento por tiempo prolongado se gestiona en el ámbito local. En urbes como Madrid, un coche puede estar estacionado en el mismo sitio un límite de 5 días hábiles seguidos; pasado este plazo, el dueño debe comprobar que no se hayan colocado señales temporales por obras o mudanzas que exijan retirar el vehículo.

¿Imaginaba que un descuido con su calzado o un movimiento rutinario al volante podía suponer un desembolso tan elevado?

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