El incremento de la temperatura exige prestar atención a las señales de alerta para prevenir problemas severos en la población andaluza.
Con la notable subida de los termómetros en toda la región, identificar un golpe de calor con rapidez resulta fundamental para prevenir daños severos en el organismo. El Ministerio de Sanidad mantiene en funcionamiento el Plan Nacional de actuaciones preventivas por altas temperaturas desde el 13 de mayo al 30 de septiembre de 2026. Este programa dispone de un control adaptable para salvaguardar a los colectivos más desprotegidos. En un contexto donde los registros rozan valores extremos en gran parte de Andalucía, la diferencia entre sufrir un cansancio común por el sol o afrontar una emergencia médica real depende de saber reconocer los avisos que manifiesta el propio cuerpo.
Síntomas clave para identificar el peligro de un golpe de calor
Es esencial distinguir el cansancio habitual por el ambiente caluroso de una situación de riesgo extremo para la vida. Mientras que la fatiga común se caracteriza por sudoración abundante, cansancio o mareos, el golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde la facultad de regular su temperatura por sí mismo. Sobre este aspecto, la responsable de Urgencias del Hospital Vithas Barcelona, Elizabeth Suárez, explica que el organismo experimenta un calentamiento excesivo y queda incapacitado para restablecer sus niveles térmicos normales.
A medida que el cuadro clínico empeora, el afectado puede mostrar desorientación o somnolencia. Estas manifestaciones revelan el desarrollo de una emergencia que exige asistencia médica inmediata. Las señales de peligro que obligan a contactar con los servicios de emergencias son:
- Piel muy caliente, enrojecida y completamente seca.
- Pulso rápido y dolor intenso de cabeza.
- Confusión, somnolencia o alteración de la conciencia.
- Temperatura corporal por encima de los 40 grados.
- Pérdida de conocimiento o convulsiones.
Por su parte, la responsable de Pediatría de la misma clínica, Laura Castells, advierte que los menores de corta edad poseen un sistema de termorregulación menos desarrollado y precisan de la constante atención de los adultos para beber líquidos. Por ello, la especialista recalca la conveniencia de ofrecerles agua con frecuencia, impedir su exposición solar en las horas de máxima radiación y evitar siempre dejarlos solos en el interior de un automóvil cerrado.
Medidas de primeros auxilios mientras se espera la asistencia médica
Ante la sospecha de que un ciudadano padece estos síntomas graves, la velocidad de la primera intervención resulta determinante para su evolución posterior. La prioridad absoluta consiste en alertar a los equipos de asistencia sanitaria: en el territorio andaluz, los teléfonos de contacto disponibles son el 112 para emergencies generales y el 061 para urgencias sanitarias, un servicio que atiende de forma ininterrumpida durante todo el año.
Durante el tiempo de espera hasta la llegada de la ambulancia, resulta de vital importancia comenzar a enfriar al afectado. Los expertos del sector de la salud recomiendan mover a la persona hacia una zona fresca, con corriente de aire y protegida del sol; asimismo, se aconseja quitarle las prendas innecesarias y humedecer su cuerpo con paños mojados o agua templada. No se deben administrar fármacos antipiréticos ni dar de beber si el paciente no está plenamente consciente, dado que existe riesgo de asfixia por aspiración.
El plan de prevención vigente en las provincias de Andalucía
La Junta de Andalucía mantiene operativo el Protocolo Andaluz frente a los efectos de las temperaturas excesivas en la salud, una iniciativa destinada a monitorizar la repercusión del clima en los ciudadanos hasta que concluya el mes de septiembre. Este programa preventivo estructura la comunidad en 29 áreas de seguimiento específicas y dirige sus esfuerzos principales hacia los grupos vulnerables, como los mayores de 65 años, los pacientes con patologías previas, las gestantes y los bebés.
La trascendencia de estas actuaciones se constata al revisar el balance sanitario de los periodos estivales anteriores. En los registros oficiales de la pasada temporada, la administración de la comunidad andaluza contabilizó 1.304 urgencias por calor y 10 fallecimientos en la región, mientras que en el conjunto del país se confirmaron 25 decesos causados por un golpe de calor.