El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya avaló el despido de una trabajadora que participó en un sistema de fichaje junto a una compañera. Los jueces entendieron que los incumplimientos horarios estaban acreditados y que la conducta suponía una transgresión de la buena fe contractual.
Conocer las normas internas de una empresa es clave para evitar problemas en el trabajo. Hay conductas que pueden parecer menores o incluso hacerse pensando que no tendrán consecuencias, pero que pueden terminar en un despido si afectan al control horario o a la confianza que debe existir entre empresa y trabajador.
Esto es lo que ocurrió en el caso analizado por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, que confirmó que fichar por otra persona, o permitir que otra persona lo haga, puede justificar un despido disciplinario cuando se demuestra que se ha utilizado para alterar el registro de jornada.
El caso de la trabajadora despedida por fichar junto a una compañera
El conflicto comenzó cuando la empresa detectó irregularidades en la forma en la que una empleada y una compañera registraban su entrada al trabajo. Según el caso, ambas estaban fichando sin cumplir realmente los horarios fijados por la compañía.
La empresa consideró que esta práctica suponía una suplantación de identidad dentro del sistema de control horario. Por este motivo, decidió despedir disciplinariamente a la trabajadora, al entender que se había roto la confianza necesaria en la relación laboral.
Lo más relevante es que no se trataba únicamente de un error aislado en el fichaje. La conducta tuvo consecuencias directas en el cómputo de horas, ya que la trabajadora pasó de deber 20 horas a la empresa a figurar como si la compañía le debiera 25 horas a ella.
La empresa acreditó los incumplimientos horarios ante el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya
El asunto acabó llegando a los tribunales y el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya analizó si el despido estaba justificado. La cuestión principal fue comprobar si los incumplimientos horarios descritos por la empresa habían quedado suficientemente probados.
En este sentido, los jueces concluyeron que las irregularidades en los fichajes estaban correctamente acreditadas. Para el tribunal, esa forma de registrar la jornada demostraba una práctica que alteraba el control horario real.
Dado lo anterior, la Justicia dio la razón a la empresa y declaró que el despido debía considerarse procedente. La conducta de la empleada fue valorada como un incumplimiento grave, vinculado a la confianza que debe mantenerse en cualquier relación de trabajo.
El Estatuto de los Trabajadores permite el despido por transgresión de la buena fe contractual
La resolución se apoya en el Estatuto de los Trabajadores, que contempla el despido disciplinario cuando existe una conducta grave por parte de la persona trabajadora.
En concreto, el artículo 54.d) establece que «el contrato de trabajo podrá extinguirse por decisión del empresario, mediante despido basado en incumplimiento grave por la transgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo».
Por este motivo, el caso deja una advertencia clara para los trabajadores: manipular el sistema de fichaje, aunque sea con ayuda de un compañero, puede tener consecuencias directas sobre el empleo si la empresa consigue demostrarlo.