Cuidado con esta técnica de suplantación al alza que pone en riesgo tus datos personales y bancarios

El ‘spoofing’ es una de las técnicas más utilizadas por los ciberdelincuentes para suplantar la identidad de empresas, bancos o administraciones públicas.

El objetivo de este método de estafa es claro: lograr que el usuario entregue datos personales, contraseñas o información bancaria creyendo que habla con una fuente fiable. Este tipo de estafa puede llegar por correo electrónico, SMS, llamadas telefónicas o páginas web falsas. Y aquí está el problema: muchas veces el mensaje parece real. ¿La clave? Desconfiar cuando alguien pide datos sensibles con urgencia. De hecho, hace poco que Caixabank alertaba sobre este tipo de fraude.

Así funciona el ‘spoofing’ cuando los estafadores suplantan una identidad conocida

El ‘spoofing’ consiste en hacerse pasar por otra persona, entidad o empresa para ganarse la confianza de la víctima. El atacante puede simular que llama desde un número conocido, enviar un SMS con apariencia oficial o crear una web casi idéntica a la de un banco.

En muchos casos, los delincuentes se presentan como una compañía telefónica, una entidad bancaria, Correos, la DGT o incluso la Seguridad Social. El mensaje suele tener un gancho: una supuesta multa pendiente, un paquete retenido, una oferta que caduca pronto o una verificación urgente. Vamos, el clásico aviso que te hace actuar deprisa sin pensar demasiado. Antes de entregar cualquier dato, conviene revisar estos canales habituales:

Canal usadoSeñal de alerta más común
Llamada telefónicaPiden claves, códigos o datos bancarios.
SMSIncluye un enlace para entrar “urgentemente”.
Correo electrónicoUsa logotipos oficiales, pero contiene errores.
Web falsaLa URL se parece a la real, pero no coincide.

Aunque el mensaje parezca convincente, ningún trámite serio debería obligarte a compartir información delicada de forma precipitada.

Señales para identificar un intento de ‘spoofing’ antes de caer en la trampa

Una señal frecuente es la urgencia. Si el mensaje insiste en que debes actuar de inmediato, pagar en pocos minutos o introducir tus datos para evitar una consecuencia grave, hay motivos para sospechar.

También conviene fijarse en la forma de escribir. Los errores ortográficos, las frases raras o los saludos demasiado genéricos pueden delatar una estafa. Eso sí, no todos los fraudes están mal redactados: algunos están muy trabajados. Estas pistas pueden ayudarte a detectar un intento de engaño:

  • Te piden contraseñas, claves de acceso o códigos recibidos por SMS.
  • El enlace no coincide exactamente con la web oficial.
  • La llamada evita identificarse con claridad.
  • El mensaje promete una oferta demasiado buena.
  • Se solicita un pago inmediato o poco habitual.

¿Y si tienes dudas? Lo más seguro es cortar la comunicación y contactar directamente con la empresa o administración desde sus canales oficiales.

Medidas sencillas para proteger tus datos frente a mensajes y llamadas falsas

La primera medida es no pinchar enlaces sospechosos. Es mejor escribir la dirección oficial en el navegador o acceder desde una aplicación verificada. En el caso de bancos, administraciones o empresas de servicios, nunca está de más comprobar la información por una segunda vía.

Si recibes una llamada extraña, pide que la persona se identifique y no facilites datos personales. Si menciona “tu banco” o “tu compañía” sin dar detalles concretos, mala señal. Por otro lado, mantener el móvil y el ordenador actualizados ayuda a reducir riesgos. También es recomendable activar la verificación en dos pasos en cuentas bancarias, correos y redes sociales.

El ‘spoofing’ no siempre se puede evitar por completo, pero sí se puede reconocer a tiempo. La mejor defensa sigue siendo sencilla: parar, comprobar y no entregar datos bajo presión.

Si tienes alguna duda en ciberseguridad, contacta con el Instituto Nacional de Seguridad (INCIBE) a través de su plataforma web.

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