Dieta mediterránea: solo el 18,3 por ciento de los adultos andaluces la sigue

El nutricionista reivindica este patrón alimentario como un estilo de vida frente a las nuevas normativas escolares y los datos de salud en Andalucía.

La dieta mediterránea representa un concepto que supera la mera planificación alimenticia orientada a la reducción de peso. El especialista en nutrición Pablo Ojeda sostiene que constituye «una forma de vivir y de comer basada en alimentos sencillos», caracterizada por el aprovechamiento de materias primas frescas, de proximidad y estacionales. Además, algunos expertos alertan de la pérdida de protagonismo de ciertos productos tradicionales en los hábitos alimentarios actuales, como explica el artículo sobre un alimento olvidado.

Esta perspectiva se alinea con la postura de la UNESCO, organismo que en 2013 incorporó este hábito a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; la institución internacional subraya que esta herencia comprende saberes, prácticas y costumbres que abarcan desde las labores agrícolas y culinarias hasta el acto social de reunirse en torno a la comida.

Qué alimentos definen la dieta mediterránea según las recomendaciones oficiales

Implementar este modelo en el ámbito familiar requiere priorizar los productos de origen vegetal y disminuir la ingesta de alimentos procesados. De acuerdo con la AESAN, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, resulta fundamental adoptar un régimen sostenible basado en legumbres, pescados, frutos secos y aceite de oliva; todo ello debe complementarse con la práctica de ejercicio físico diario.

Las directrices nutricionales que plantea esta entidad para consolidar una dieta mediterránea equilibrada en el hogar contemplan:

  • Ingerir como mínimo 3 porciones de verduras al día.
  • Tomar entre 2 y 3 piezas de fruta cada jornada.
  • Sumar de 3 a 6 raciones de cereales, preferiblemente en su versión integral.
  • Restringir a un tope de 3 porciones al día los productos lácteos.

Cambios en los comedores escolares para mejorar la alimentación infantil

El interés por el bienestar nutricional de la población infantil ha motivado la regulación legislativa de los menús en los centros educativos. Según consta en el BOE, el 16 de abril de 2025 se aprobó el Real Decreto 315/2025, un marco legal que será de obligado cumplimiento a partir del 16 de abril de 2026 con el fin de asegurar dietas escolares saludables durante la semana; la normativa establece expresamente que estas modificaciones no podrán repercutir de forma negativa en el precio final que abonan las familias.

La programación de los menús en los comedores escolares tendrá que ajustarse a las siguientes pautas:

  • Aportar entre 1 y 2 porciones semanales de verduras.
  • Incorporar de 1 a 2 raciones de legumbres cada semana.
  • Programar de 1 a 3 raciones semanales de pescado.
  • Asegurar entre 4 y 5 raciones de fruta fresca a la semana.
  • Ofrecer agua como la sola opción de bebida.
  • Facilitar pan integral un mínimo de dos días por semana.
  • Acotar el consumo de carne roja a una ración semanal y el de procesada a dos mensuales.

La paradoja de la dieta mediterránea en los hogares de Andalucía

Aunque el territorio andaluz destaca por producir estos alimentos frescos, el seguimiento real de la dieta mediterránea evidencia un notable contraste intergeneracional. Conforme a los resultados de la Encuesta Andaluza de Salud 2023, el 63,8% de los menores y jóvenes mantiene un nivel óptimo de seguimiento de este modelo nutricional; por el contrario, en el segmento de población adulta este porcentaje desciende de manera acusada hasta situarse en el 18,3%.

La ausencia de rutinas alimentarias consolidadas repercute directamente en los problemas de sobrepeso detectados en la infancia. Según recoge el estudio ALADINO 2023, el 15,9% de los menores andaluces con edades comprendidas entre los 6 y los 9 años tiene obesidad, al tiempo que un 36,1% muestra exceso de peso; asimismo, el factor económico resulta decisivo: la tasa de obesidad en menores pertenecientes a entornos de bajos ingresos alcanza el 23,6%, cifra que duplica la de las familias con mayor capacidad adquisitiva, situada en un 10,9%.

Con el objetivo de corregir esta tendencia desde las etapas iniciales de la vida, la Junta de Andalucía promueve diversos proyectos en el entorno escolar. Entre ellos destaca la iniciativa ‘Aula Mediterránea’, que a lo largo del periodo lectivo 2024-2025 formó a más de 2.000 alumnos de la región sobre las ventajas de la dieta mediterránea; en este marco, los colegios de la provincia de Málaga fueron los que mostraron un mayor nivel de implicación. El objetivo prioritario consiste en que estos hábitos sencillos vuelvan a formar parte de la rutina diaria en todas las familias de la comunidad.

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