Ni a 100 ni a 120: la DGT revela la velocidad ideal para ahorrar carburante

Un gesto sencillo al volante puede marcar la diferencia en el consumo sin que muchos conductores lo sepan.

Con el precio del combustible bajo presión y el barril de Brent rozando los 109 dólares, muchos conductores españoles vuelven a mirar cada litro que entra en el depósito. En este contexto, la Dirección General de Tráfico recuerda que el ahorro no depende solo del coche, sino también de cómo se conduce. Además, recordemos que el INE ha revisado al alza la inflación por el aumento del precio de los carburantes, como consecuencia del conflicto bélico en Irán.

Adoptar una conducción eficiente puede recortar el consumo entre un 30 % y un 50 %. Además, ayuda a proteger el motor, ya que reduce esfuerzos mecánicos, calor residual y desgaste de componentes. Vamos, que no se trata únicamente de gastar menos: también de cuidar el vehículo.

¿Cuál es la velocidad que recomienda la DGT para gastar menos carburante?

La velocidad más eficiente en vías convencionales se sitúa en torno a los 90 km/h. A ese ritmo, el motor trabaja de forma más equilibrada y necesita menos energía para mantener el coche en movimiento.

¿Qué pasa si se acelera hasta los 120 km/h permitidos en autovía? El consumo puede aumentar hasta un 30 %. La razón está en la resistencia aerodinámica: a partir de los 100 km/h, el vehículo necesita más fuerza para vencer el aire y el motor quema más carburante.

Para entenderlo mejor, estos son los factores principales:

Hábito al volanteEfecto en el consumo
Circular a 90 km/hFavorece un gasto más eficiente
Subir a 120 km/hPuede elevar el consumo hasta un 30 %
Mantener velocidad constanteEvita acelerones innecesarios
Usar marchas largasReduce las revoluciones del motor

Por lo tanto, la clave no está en ir excesivamente despacio, sino en mantener una velocidad estable y adecuada a la vía.

Las marchas largas y la conducción suave ayudan a reducir el consumo

La DGT también señala la importancia de utilizar marchas largas siempre que el vehículo lo permita. En muchos coches, circular en cuarta o quinta antes de llegar a los 50 km/h puede ayudar a contener el gasto, siempre que el motor no vaya forzado.

Estos hábitos son especialmente útiles en carretera:

  • Evitar acelerones y frenazos bruscos.
  • Anticiparse a las detenciones levantando el pie del acelerador.
  • Reducir marchas de forma progresiva.
  • Mantener el motor entre 1.500 y 3.000 rpm, según el modelo.

Pequeños gestos, sí, pero con impacto real. Una conducción irregular puede arruinar cualquier intento de ahorro, incluso si se circula a una velocidad moderada.

La presión de los neumáticos también influye en el gasto final

Los neumáticos son otro punto clave. Según la DGT, circular con una presión 0,5 bares por debajo de la recomendada puede incrementar el consumo un 2 % en ciudad y hasta un 4 % en trayectos interurbanos.

¿Merece la pena revisar las ruedas antes de viajar? Sin duda. Una presión correcta mejora la seguridad, reduce la resistencia al avance y evita que el motor trabaje más de la cuenta.

Además, los neumáticos de baja resistencia a la rodadura pueden recortar el consumo hasta un 3 % adicional. En definitiva, conducir a 90 km/h cuando la vía lo permite, mantener un ritmo constante y cuidar el vehículo son medidas sencillas para ahorrar sin complicarse.

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