Daños en el olivar: la tormenta caída en Jaén deja el 60% de la aceituna en el suelo

Las organizaciones agrarias evalúan las pérdidas de la última tormenta de agua y pedrisco que ha golpeado con fuerza al sector primario de la provincia.

Las precipitaciones intensas y el pedrisco caídos recientemente en la provincia han ocasionado severos daños en el olivar de Jaén capital y sus áreas colindantes. El temporal descargó con fuerza durante la tarde del pasado martes y sus efectos sobre el campo jiennense se hicieron patentes de inmediato. Según explica el secretario general de COAG en Jaén, Francisco Elvira, los perjuicios en las explotaciones son considerables: «aproximadamente, entre un diez y un 15 por ciento de caída de fruto por granizo, con frutos alcanzados en árbol que ya están manchados y que probablemente también el árbol descarte por heridas».

Qué zonas de la provincia sufren más daños en el olivar

La tormenta descargó de manera muy localizada en el término municipal de Jaén, que alberga la mayor concentración de olivos de la provincia. Los efectos se han hecho notar de forma especial en la Sierra Sur, el entorno de Las Infantas y la localidad limítrofe de La Guardia. De acuerdo con el secretario general de UPA-Jaén, Jesús Cózar, el impacto en estas áreas rurales es grave: «Jaén capital es el núcleo de olivar más grande que tenemos en la provincia. Estamos concretando que hay un daño ya considerable, probablemente más del 60 por ciento de la aceituna que tenía el árbol está en el suelo».

El agua torrencial también afectó a las infraestructuras de la zona; el gerente de Asaja Jaén, Luis Carlos Valero, ha constatado desperfectos en diversos caminos de acceso a las fincas de la periferia de la capital. Esta situación meteorológica adversa se acumula a las granizadas que castigaron hace pocos días a varios municipios de la Sierra de Segura: una coincidencia que complica la situación de los productores en una fase crucial para el desarrollo del fruto.

Una campaña marcada por el clima adverso y menor producción

El sector agrícola de la región arrastra meses complejos debido a la inestabilidad del tiempo. Durante la última campaña, datos de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía confirmaron que la producción de aceite de oliva en Jaén cayó a 385.000 toneladas de aceite de oliva; esta cifra representó un descenso del 19 por ciento respecto al aforo previsto por la administración autonómica.

La tromba de agua del pasado martes obligó al Ayuntamiento de Jaén a activar la preemergencia tras registrarse más de 30 litros por metro cuadrado en solo 20 minutos. De acuerdo con el servicio de Emergencias 112 de Andalucía, se gestionaron más de 60 incidencias en la zona, la mayoría por anegaciones de calles, sótanos inundados y cortes de luz; por fortuna, no se registraron daños personales.

Plazos del seguro agrario para cubrir los daños en el olivar

Ante la repetición de estas inclemencias, las organizaciones agrarias insisten en la importancia de contratar pólizas para mitigar las pérdidas económicas. El sector recuerda que la línea 314 del seguro cubre los efectos del granizo y otros riesgos excepcionales: las inundaciones, las lluvias torrenciales o persistentes y el viento huracanado quedan cubiertos.

Los agricultores andaluces que quieran proteger sus explotaciones deben tener en cuenta las siguientes fechas límite:

  • El plazo para contratar el módulo P primaveral en Andalucía finaliza el 30 de junio de 2026.
  • Para el resto de las modalidades y ámbitos de cobertura el plazo se extiende hasta el 15 de julio de 2026.
  • El seguro garantiza el 100 por ciento de los kilos considerados en la póliza frente a los efectos del pedrisco.

Qué ayudas públicas pueden solicitar los agricultores andaluces afectados

Con el fin de paliar la siniestralidad de los últimos meses, el Gobierno andaluz mantiene activo un paquete de 685 millones de euros en ayudas excepcionales para las explotaciones damnificadas por temporales previos. Al mismo tiempo, el Boletín Oficial del Estado (BOE) recoge un Real Decreto Ley que destina 120 millones de euros para paliar daños meteorológicos adversos en los campos de Andalucía y Extremadura.

Estas medidas pretenden ofrecer un alivio a un sector que asiste a la alteración de sus ciclos de cultivo tradicionales por el cambio climático. Los productores afectados por las últimas granizadas deberán tramitar los partes de siniestro correspondientes; así, los peritos podrán evaluar sobre el terreno el alcance real de las pérdidas antes de que comience la próxima recolección. ¿Logrará el olivar jiennense recuperarse de este nuevo golpe antes del otoño?

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