El avispón oriental se expande por Andalucía y la Junta alerta de su impacto en cultivos y colmenas de abejas

La Junta de Andalucía y los investigadores confirman la expansión de esta especie invasora que ya golpea con fuerza a la provincia de Málaga y al interior de la comunidad.

La propagación del avispón oriental por el territorio andaluz constituye actualmente uno de los desafíos ecológicos y financieros más complejos de la región. Este espécimen exótico, introducido en la península ibérica durante el año 2018 por el puerto de Algeciras, ha desarrollado una colonización acelerada que preocupa gravemente a los productores del campo; su extraordinaria tolerancia a las variaciones térmicas extremas, al calentamiento global y a los núcleos de población ha facilitado una dispersión en forma de radio: la presencia del insecto ya se ha constatado en las ocho provincias de la comunidad, rebasando con creces las previsiones iniciales y poniendo en riesgo el equilibrio natural de la fauna autóctona.

Cómo identificar y combatir la plaga de avispón oriental en las provincias andaluzas

La colonización de este insecto dañino ha dejado de ser un fenómeno exclusivo de las comarcas del litoral. Aunque los asentamientos más densos se localizan desde el entorno metropolitano de Málaga hacia la zona occidental, afectando de manera directa a los entornos agrícolas del Guadalhorce y el Genal. Diversos especialistas confirman que la plaga se adentra de forma progresiva hacia las comarcas del interior. En este sentido, un informe de la Estación Biológica de Doñana-CSIC advierte sobre el hallazgo de ejemplares activos y estructuras de cría en puntos de Almería, Sevilla (con especial incidencia en el entorno de Sierra Morena), Huelva, Córdoba, Granada y Jaén.

La delegación del Gobierno autonómico ha constatado la dimensión real del problema mediante sus registros de control. Según los informes de la Junta de Andalucía, las detecciones de este insecto experimentaron una subida del 30% entre los años 2023 y 2024: las provincias de Cádiz, Málaga y Sevilla concentran el mayor volumen de avisos por este incremento. El éxito de su asentamiento radica en su gran facilidad para prosperar en entornos urbanizados y de periferia; un proceso que se ve acelerado por el tránsito constante de transportes, ciudadanos y mercancías.

El grave impacto económico en la apicultura y los cultivos agrícolas

Las consecuencias que genera el avispón oriental en las actividades del sector primario de la región son muy alarmantes. Este himenóptero se comporta como un depredador implacable de las poblaciones de abejas. Su estrategia se basa en asaltar las colmenas y decapitar a los ejemplares adultos para extraer la proteína necesaria con la que alimentar a sus crías. Una práctica que diezma a unos insectos polinizadores que resultan vitales para el sostenimiento de la flora y los ecosistemas locales.

De forma paralela a la crisis de los apicultores, las explotaciones agrarias sufren pérdidas directas por la acción de esta plaga. El insecto muerde y deteriora las piezas de fruta madura justo en los días previos a la recogida; un problema que origina pérdidas económicas muy elevadas en el campo y que ha motivado las quejas recurrentes de organizaciones del sector como COAG Andalucía.

Ante el empeoramiento de la situación y las peticiones de ayuda de los agricultores, el Gobierno central aprobó una nueva regulación. La Orden TED/452/2025, que se publicó en el Boletín Oficial del Estado el 12 de mayo de 2025 y comenzó a aplicarse al día siguiente, incluyó formalmente a la especie Vespa orientalis dentro del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.

Esta catalogación legal obliga a las instituciones públicas a diseñar y ejecutar planes oficiales de monitorización y erradicación. Al amparo del Real Decreto 630/2013, la normativa exige la puesta en marcha de actuaciones de urgencia cuando se detecta un peligro inminente para la economía o el medio natural; por ello, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía trabaja de forma coordinada con los productores afectados en tareas de trampeo, buscando también nuevas estrategias para frenar la colonización del territorio.

Las directrices de intervención que se aplican en la actualidad se organizan a través de las siguientes líneas de acción:

  • Colocar trampas de forma preventiva para capturar a las reinas y evitar que funden nuevas colonias en primavera.
  • Rastrear y eliminar los nidos localizados bajo tierra y en estructuras de edificios mediante equipos de desinsectación autorizados.
  • Impulsar la participación ciudadana mediante un proyecto de ciencia ciudadana que ayude a geolocalizar nuevos focos.
  • Mantener una comunicación fluida con las agrupaciones de apicultores y agricultores para intervenir con rapidez en las áreas con presencia detectada.

Aunque los expertos de la comunidad científica asumen que la erradicación de la especie ya no es viable, los esfuerzos actuales se dirigen a limitar los daños y salvaguardar la viabilidad de las explotaciones agrarias frente a una amenaza que continúa su avance por el sur de España.