La justicia andaluza determina que realizar tareas profesionales incompatibles con la dolencia alegada quebranta la buena fe contractual y valida la investigación con detectives.
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la procedencia del despido por baja de un jardinero que, mientras se encontraba en situación de incapacidad temporal por un trastorno de ansiedad, realizaba trabajos con maquinaria pesada por cuenta propia. La sentencia confirma el fallo previo del Juzgado de lo Social de Málaga y rechaza el recurso del operario, que además era delegado sindical en un hotel de la Costa del Sol.
El caso comenzó en 2024, cuando el empleado inició una baja laboral debido a un trastorno adaptativo con ansiedad. Ante las sospechas sobre sus actividades, la empresa contrató a un detective privado. El informe de investigación desveló que el trabajador manejó una miniexcavadora, hizo movimientos de tierra, reparaciones mecánicas y colocó muros prefabricados en varias fincas. El TSJA concluye que estas labores físicas no solo excedían las tareas cotidianas, sino que eran de carácter profesional y remunerado, lo que perjudicaba su proceso de recuperación.
Qué actividades justifican el despido por baja y cuándo es legal usar detectives
La legislación española no prohíbe de forma absoluta realizar cualquier actividad durante una incapacidad temporal, pero sí sanciona las conductas que supongan una simulación o que retrasen la curación. El Estatuto de los Trabajadores califica como causa de despido disciplinario la «transgresión de la buena fe contractual», un principio que se rompe cuando se compatibiliza la baja con otros trabajos.
Para demostrar estas situaciones, las empresas recurren habitualmente a agencias de investigación privada. La Ley 5/2014 de Seguridad Privada avala que los detectives investiguen conductas en el ámbito laboral, aunque impone límites estrictos para proteger los derechos fundamentales:
- Está prohibido investigar la vida íntima de las personas en sus domicilios u otros espacios reservados.
- No se pueden emplear medios que vulneren el derecho al honor, la propia imagen o el secreto de las comunicaciones.
- Las pruebas deben obtenerse exclusivamente en espacios públicos o visibles desde el exterior.
En este litigio concreto, el tribunal andaluz desestimó la reclamación del trabajador sobre una supuesta violación de su intimidad, ya que las grabaciones e imágenes del detective se realizaron desde zonas exteriores y accesibles a la vista, sin invadir la privacidad de su vivienda.
El régimen de la incapacidad temporal y las garantías de los delegados sindicales
La normativa de la Seguridad Social define la incapacidad temporal como una situación en la que el empleado no puede trabajar de manera transitoria y recibe asistencia sanitaria. Este subsidio cubre una duración máxima de 365 días prorrogables por otros 180 si se prevé la curación del afectado. Sin embargo, la Ley General de la Seguridad Social detalla que esta prestación económica puede ser anulada o suspendida si el beneficiario trabaja por cuenta propia o ajena durante el periodo de baja.
El caso analizado en Málaga presentaba una particularidad añadida: el demandante ostentaba la condición de representante de los trabajadores. El Estatuto de los Trabajadores otorga un plus de protección a estos perfiles, exigiendo la apertura de un expediente contradictorio donde se escuche al interesado y al resto de miembros de la representación sindical antes de ejecutar el despido.
La empresa cumplió con este trámite formal y, tras acreditarse los hechos, el TSJA ha ratificado que la condición de representante no exime de cumplir con el deber de buena fe. El manejo de maquinaria pesada requiere una aptitud psíquica incompatible con un cuadro severo de ansiedad, lo que ha terminado por validar de forma definitiva el despido disciplinario en la comunidad andaluza.