Los hogares andaluces recurren a reunificar sus deudas para bajar la cuota pese al mayor coste final

La agrupación de hipotecas, préstamos personales, créditos para vehículos y saldos pendientes de tarjetas se ha convertido en una alternativa para las familias que tienen dificultades para afrontar todos sus pagos mensuales.

La operación permite sustituir varias cuotas por una sola, normalmente más baja, aunque a cambio puede alargar considerablemente el periodo de devolución y elevar el importe total abonado en intereses. Esta posibilidad adquiere especial relevancia en Andalucía, donde los hogares presentan una menor capacidad media de gasto que en otras comunidades autónomas. Según la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística, Andalucía registró en 2025 el gasto medio por persona más bajo de España, con 12.197 euros anuales, frente a una media nacional de 14.066 euros.

Los datos oficiales también muestran que las partidas esenciales continúan presionando los presupuestos familiares. En el conjunto de España, el gasto medio por hogar aumentó un 3,1% durante 2025, hasta alcanzar los 35.101 euros. Los desembolsos en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles crecieron un 5,8%, mientras que el gasto en alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó un 4,4%.

En este escenario, reunificar las deudas puede proporcionar liquidez inmediata, pero no supone una reducción automática de lo que se debe. El Banco de España explica que una reestructuración implica cancelar los contratos vigentes y formalizar uno o varios préstamos nuevos. Esta operación puede incorporar comisiones de cancelación, gastos de tramitación y nuevas garantías, además de extender la devolución durante más años.

Por qué baja la cuota, pero aumenta el coste total

La reducción de la mensualidad se consigue principalmente ampliando el plazo de amortización. Una familia que pague por separado la hipoteca, el préstamo del coche, un crédito personal y las tarjetas puede pasar a satisfacer una única cuota mensual más asumible.

Sin embargo, pagar menos cada mes no significa pagar menos por el conjunto de las deudas. Cuando la devolución se prolonga durante 20, 30 o incluso más años, los intereses se aplican durante un periodo mucho mayor. A ello pueden añadirse los costes de cancelar los créditos anteriores, formalizar una nueva hipoteca, tasar la vivienda o contratar productos vinculados.

El Banco de España incluye la reunificación entre las finalidades englobadas en el crédito concedido a los hogares para usos distintos de la adquisición de vivienda. Su Informe de Estabilidad Financiera de primavera de 2026 señala que el crédito destinado al consumo aumentó un 12% durante 2025, mientras que el crédito nuevo concedido a los hogares creció un 19%.

La financiación para vivienda continúa representando la mayor parte del endeudamiento bancario familiar, con un 79,7% del total al cierre de 2025. El crédito al consumo suponía otro 14,5%, mientras que el resto de las finalidades, entre las que figura la agrupación de deudas, alcanzaba el 5,8%.

Qué deben comprobar las familias andaluzas antes de firmar

Antes de aceptar una operación de estas características, resulta necesario comparar la cuota mensual nueva con el coste total que tendrá el préstamo hasta su vencimiento. La referencia principal no debe ser únicamente el tipo de interés nominal, sino la tasa anual equivalente o TAE, que incorpora intereses, gastos y determinadas comisiones.

También debe comprobarse si la operación exige hipotecar una vivienda que hasta ese momento no garantizaba las deudas de tarjetas o los préstamos personales. Al incorporar estas cantidades a un préstamo hipotecario, una deuda inicialmente no vinculada al inmueble puede terminar respaldada por la vivienda familiar.

El Portal del Cliente Bancario recuerda que las entidades no están obligadas a aceptar una reunificación. Cada banco puede estudiar la solvencia del solicitante, sus ingresos, las deudas pendientes y las garantías aportadas antes de decidir si concede la financiación.

Los ciudadanos pueden solicitar gratuitamente su informe de riesgos en la Central de Información de Riesgos del Banco de España. Este documento permite conocer los préstamos, créditos, avales y garantías declarados por las entidades y puede servir para revisar el nivel de endeudamiento antes de negociar una refinanciación.

En Andalucía, la Junta recomienda revisar con detenimiento los contratos bancarios y advierte de que dejar de pagar una deuda puede generar intereses de demora, comisiones por reclamación, procedimientos judiciales y, dependiendo de las garantías existentes, embargos o ejecuciones hipotecarias. Estas consecuencias también pueden alcanzar a las personas que hayan firmado como avalistas.

¿Qué comisión pueden cobrar por cancelar anticipadamente?

Cuando para reunificar las deudas sea necesario cancelar un crédito al consumo antes de tiempo, la Ley 16/2011 establece límites a la compensación que puede cobrar la entidad.

La comisión no puede superar el 1% del capital reembolsado anticipadamente cuando falte más de un año para que termine el contrato. Si queda un año o menos, el máximo se reduce al 0,5%. La compensación solo puede aplicarse en los supuestos previstos por la propia norma.

En los préstamos hipotecarios firmados bajo la Ley 5/2019, los límites dependen del tipo de interés y de la fecha en la que se produzca la amortización:

  • En los préstamos variables, la comisión puede alcanzar un máximo del 0,15% durante los cinco primeros años o del 0,25% durante los tres primeros, según la modalidad pactada.
  • En los préstamos fijos, el límite es del 2% durante los diez primeros años y del 1,5% posteriormente.
  • Cuando se cambia un préstamo variable por otro fijo mediante novación o subrogación, la compensación máxima es del 0,05% durante los tres primeros años. Después de ese periodo no puede cobrarse esta comisión.

Alternativas a la reunificación de deudas

Antes de convertir todas las deudas en un préstamo de larga duración, las familias pueden solicitar a su entidad una modificación de las condiciones, una ampliación del plazo, un periodo temporal de carencia o una revisión del tipo de interés. Cada opción altera de forma diferente la cuota y el coste final.

También puede resultar conveniente priorizar la cancelación de las deudas con una TAE más elevada, especialmente los saldos de tarjetas aplazadas y los créditos de corta duración. Otra posibilidad consiste en amortizar parcialmente los préstamos cuando exista ahorro disponible, siempre después de comprobar las comisiones aplicables.

Para determinados deudores hipotecarios sin recursos existe además el Código de Buenas Prácticas. Dentro de un plan de reestructuración, las entidades adheridas pueden llegar a reunificar las deudas contraídas por la persona afectada, aunque la Junta de Andalucía recuerda que la entidad no está obligada en todos los casos y que deben cumplirse los requisitos económicos establecidos.

La agrupación de deudas puede ofrecer un respiro mensual a hogares andaluces con varios préstamos, pero la decisión debe adoptarse después de conocer cuánto se pagará durante toda la vida del nuevo contrato. Una cuota más pequeña puede ocultar un plazo mucho más extenso, mayores intereses y la incorporación de la vivienda como garantía de deudas que anteriormente no tenían carácter hipotecario.

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