Perros robados: las 5 razas más cotizadas por las mafias y la normativa de protección vigente en Andalucía

El comercio ilegal de animales de compañía mueve más de mil millones de euros al año en Europa y activa nuevas medidas de control en Andalucía.

El problema de los perros robados se ha afianzado en el territorio nacional como una actividad muy lucrativa y de escaso peligro para los grupos delictivos. La comercialización de canes y felinos dentro de la Unión Europea moviliza una suma que ronda los 1,3 mil millones de euros cada año; un volumen ligado a la presencia de 72 millones de perros y 83 millones de gatos en las viviendas de los ciudadanos. Frente a estas dimensiones, los organismos de la Unión Europea han pactado una regulación común para garantizar la protección, reproducción y el seguimiento de estos animales domésticos, una iniciativa que impondrá la inscripción y control de cada ejemplar en los Estados miembros.

La ausencia de un censo centralizado en el país impide precisar la cantidad de sustracciones en las distintas autonomías; no obstante, los registros de otras naciones europeas revelan que las redes criminales operan con pautas mercantiles muy claras, eligiendo los ejemplares según su salida comercial y la sencillez para trasladarlos. En este contexto, hay que tener en cuenta que una nueva normativa de la UE cambiará el registro e identificación de todas las mascotas en Europa.

Cuáles son las razas de perros robados más cotizadas por las mafias europeas

Las bandas especializadas prefieren sustraer ejemplares de pura raza para integrarlos con rapidez en criaderos clandestinos o comercializarlos en portales de internet. Los canes de compañía de tamaño reducido y gran valor, junto con las crías de razas de utilidad, concentran el grueso de las reclamaciones policiales.

Las 5 tipologías de perros de raza pura con mayor índice de sustracción en el continente son:

  • El bulldog francés, que encabeza los registros en las ciudades por su elevada popularidad y un valor que llega a rebasar los 2.500 euros en circuitos clandestinos.
  • El chihuahua, muy expuesto en las urbes por sus dimensiones mínimas, circunstancia que permite esconderlo de forma inmediata.
  • El staffordshire bull terrier, demandado para peleas prohibidas o reproducción irregular en los países septentrionales del continente.
  • El pastor alemán y el pastor belga malinois, sobre todo en edades tempranas para eludir la resistencia de ejemplares adultos ya entrenados.
  • El husky siberiano, cuyas sustracciones se han incrementado de forma notable debido a las modas estéticas del momento.

Cómo actúan las redes organizadas para vender estos perros robados

Los delincuentes actúan de día en zonas verdes, espacios exteriores de bares o aprovechando despistes en las entradas de las tiendas. Según datos de la Comisión Europea, el 60% de las transacciones de animales de compañía ocurre en la red, una vía idónea para dar salida veloz a las piezas sustraídas; de hecho, las mafias transnacionales alteran cartillas veterinarias, test de rabia y visados médicos para hacer pasar transacciones comerciales por mudanzas privadas.

Una muestra de estas prácticas delictivas se localizó en Ávila, donde la Guardia Civil desarticuló una red criminal enfocada en la reproducción y venta ilegal de camadas. Durante la intervención se imputó a nueve individuos y se descubrieron dispositivos de identificación alterados para estafar a los clientes en portales digitales, con un balance de más de 600 víctimas afectadas.

Frente a esta situación de desamparo legal, diversas naciones han optado por castigos más severos; por ejemplo, el Reino Unido promulgó la normativa Pet Abduction Act 2024 con el fin de catalogar el rapto de animales domésticos como una infracción penal propia, castigada con penas de hasta un lustro de cárcel, una iniciativa adoptada tras contabilizar cerca de 2.000 denuncias de sustracciones al año.

Qué normativas protegen a las mascotas en el territorio andaluz

En el marco estatal, la legislación sobre bienestar animal ordena la venta directa de animales de compañía, limitando esta actividad a los profesionales inscritos y vetando de manera tajante el comercio directo en la red; asimismo, impone el marcaje obligatorio con dispositivo electrónico para caninos, felinos y hurones.

Las regulaciones de las comunidades resultan fundamentales para atajar estos delitos. De este modo, la Junta de Andalucía determina que la implantación del chip es preceptiva para los canes antes de que alcancen los tres meses de edad, o en un margen de treinta días si se adoptan o compran después. Este censo se coordina mediante el Registro Andaluz de Identificación Animal (RAIA), un sistema que facilita la comprobación instantánea del historial y acelera la recuperación de los animales si se extravían o son sustraídos.

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