El campo andaluz inclina su voto a la derecha según datos del último sondeo del CIS

El voto del campo andaluz para las elecciones del 17-M, impulsa a PP y Vox mientras el PSOE pierde apoyo, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

Agricultores y ganaderos vuelven a aparecer como una de las piezas fundamentales de las elecciones andaluzas. Durante la campaña electoral, sanidad, vivienda y dependencia han sido los ejes principales sobre los que ha girado el debate del 17-M. Sin embargo, en el mundo rural tienen un gran peso otras preocupaciones del día a día. Y en época electoral, movilizar al voto rural siempre ha sido decisivo en Andalucía.

El estudio publicado por el CIS apunta a unos 115.000 apoyos para la derecha entre los trabajadores del campo con derecho a voto, dentro de un sector que ronda los 185.000 electores. Los datos del último sondeo preelectoral sitúan por encima del 62% el apoyo del campo andaluz al PP y a Vox, con un retroceso claro para el PSOE-A y un avance de Adelante Andalucía.

El voto rural andaluz refuerza al PP y deja margen a Vox

Según los datos ofrecidos por el CIS, el PP aparece como primera opción entre agricultores y ganaderos, con un 41,7% de intención de voto. Vox, por su parte, suma un 19,9%. Juntos, ambos partidos superan el 62% y consolidan al campo como uno de los grandes caladeros electorales de la derecha en la comunidad. El reparto deja una fotografía bastante nítida del momento político en el sector:

Partido o bloqueApoyo estimado en el sector agrario
PP41,7%
Vox19,9%
PSOE-A7,8%
Adelante Andalucía6,6%
Por Andalucía2%
Indecisos5,3%

Con estos datos, la derecha mejora 2,7 puntos respecto al estudio preelectoral anterior. El PP mantiene un apoyo muy sólido y Vox gana espacio entre un electorado que se siente más representado por discursos duros sobre agua, costes y burocracia.

La izquierda pierde apoyo agrario mientras Adelante Andalucía gana terreno

En este escenario, el PSOE-A es el peor parado en la comparación. Baja del 11,2% al 7,8% entre agricultores y ganaderos, ahora con María Jesús Montero como candidata. Por Andalucía también retrocede, al pasar del 3,2% al 2%. En ese aspecto, el desgaste de esas siglas abre una vía para Adelante Andalucía, que sube del 1,7% al 6,6%. En cifras aproximadas, el PSOE-A reuniría unos 14.500 votos del sector, Por Andalucía unos 4.000 y Adelante alrededor de 12.200.

¿A qué se debe el giro conservador en el campo andaluz actual?

En primer lugar, la izquierda ha conservado tradicionalmente respaldo en el ámbito rural andaluz entre los jornaleros y trabajadores agrícolas sin explotaciones propias. Sin embargo, este perfil difiere del agricultor propietario, que es ahora mayoritario en Andalucía, cuyo voto se orienta hacia opciones de centroderecha. Además, el arraigo cultural en el medio rural siempre se ha alineado con posiciones más conservadoras en cuanto a temas territoriales y de identidad nacional.

Para entender este giro a la derecha del campo, hay que tener presente que la gran mayoría de los agricultores y ganaderos andaluces gestionan sus propias explotaciones, lo que los convierte legalmente en autónomos o pequeños empresarios. Por consiguiente, optan por respaldar programas conservadores que defienden la reducción de impuestos, la simplificación del papeleo y la defensa de lo privado frente a las regulaciones estatales. Sin embargo, también pesan asuntos muy concretos del día a día, como estos:

  • La carga burocrática vinculada a la PAC y a las exigencias ambientales.
  • La gestión del agua, especialmente en zonas castigadas por la sequía.
  • El aumento de los costes de producción y la presión fiscal.
  • La sensación de distancia entre el mundo rural y la política urbana.
  • La defensa de tradiciones y modelos productivos propios del campo.

En consecuencia, en ese contexto, PP y Vox han logrado conectar con una parte amplia del sector primario. Uno lo hace desde la gestión autonómica y otro desde un discurso más identitario y de protesta.

Moreno convence más como gestor aunque Vox resulta más cercano

El dato más llamativo está en la aparente contradicción del sector. Vox es visto como más cercano a las ideas de muchos agricultores y ganaderos, con un 36,1%, frente al 28,9% del PP. Sin embargo, cuando se pregunta por la gestión de Andalucía, Moreno Bonilla se impone con claridad a Manuel Gavira. ¿Voto ideológico o voto útil? Ahí está buena parte del dilema. El campo andaluz mira con simpatía a Vox, pero sigue viendo en Moreno una opción más segura para gobernar. Y esa combinación puede volver a ser determinante en las urnas.

El avance de resultados de las elecciones autonómicas de Andalucía del 17-M (tabulación por variables socioeconómicas) puede consultarse en este documento del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

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