La Junta de Andalucía alerta sobre el peligro de usar gafas de sol sin homologación

La Dirección General de Consumo recuerda que las gafas de sol deben incluir el marcado CE y cumplir la norma ISO 12312.

Con la llegada de los meses de mayor exposición solar, la Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía ha insistido en la importancia de utilizar gafas de sol homologadas y con filtros adecuados. El organismo recuerda que este producto no debe entenderse únicamente como un complemento estético, sino como un elemento de protección frente a la radiación ultravioleta. Por lo tanto, elegirlas solo por moda o precio puede comprometer la salud visual, especialmente en menores.

Esta medida, se une a otras iniciativas de Consumo, que están encaminadas a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos andaluces.

La protección ocular se convierte en una prioridad durante los meses de más sol

Desde Consumo advierten de que una elección basada solo en el diseño, la moda o el precio puede tener consecuencias negativas para la vista. Esta recomendación cobra especial importancia en el caso de niños y niñas, cuyos ojos son más sensibles a la exposición solar.

En este sentido, el organismo alerta sobre el uso de gafas de juguete, productos adquiridos en canales no autorizados o falsificaciones. Este tipo de artículos pueden carecer de los filtros necesarios para proteger correctamente los ojos y, por tanto, generar una falsa sensación de seguridad.

Qué debe revisar el consumidor antes de comprar unas gafas de sol

Las gafas de sol están consideradas Equipos de Protección Personal, por lo que deben cumplir una serie de requisitos de seguridad. Entre los aspectos esenciales, Consumo destaca la presencia del marcado CE y la referencia a la norma técnica ISO 12312.

Además, el etiquetado debe incluir información clara sobre el fabricante, el modelo y las características del producto. Estos datos permiten comprobar que las gafas cumplen con las garantías exigidas y facilitan cualquier reclamación en caso de incidencia.

Por este motivo, la Dirección General de Consumo recomienda comprar estos productos en establecimientos de confianza, preferentemente en ópticas. Allí, profesionales especializados pueden orientar sobre el tipo de lente más adecuado según el uso previsto.

El color oscuro de la lente no siempre implica mayor protección

Uno de los errores más habituales es pensar que cuanto más oscura es la lente, mayor protección ofrece frente al sol. Sin embargo, Consumo recuerda que el nivel de oscurecimiento no determina por sí solo la protección frente a la radiación ultravioleta.

En el etiquetado o en la documentación del producto debe figurar la categoría del filtro, que indica el grado de protección frente al deslumbramiento. Esta información también puede aparecer en la cara interna de la patilla de las gafas.

Existen cinco niveles, desde la categoría 0, pensada para situaciones de baja luminosidad, hasta la categoría 4, indicada para entornos extremos como alta montaña o zonas con fuerte reflexión solar. No obstante, estas últimas no son aptas para la conducción, por lo que resulta fundamental conocer sus limitaciones antes de utilizarlas.

Las instrucciones de uso también son parte de la seguridad del producto

Consumo recuerda que las gafas de sol deben ir acompañadas de instrucciones de uso, conservación y limpieza. También deben incluir advertencias sobre posibles restricciones, ya que no todos los modelos están diseñados para cualquier circunstancia.

Por ejemplo, no deben utilizarse para observar directamente el sol ni para protegerse de fuentes artificiales de radiación ultravioleta, como las cabinas de bronceado. Su función principal es reducir el deslumbramiento y proteger la vista en condiciones normales de exposición solar.

Asimismo, se recomienda conservar el justificante de compra y toda la documentación facilitada por el establecimiento. Estos documentos pueden resultar necesarios si el producto presenta defectos o si el consumidor necesita formular una reclamación.

Dónde resolver dudas de consumo y recibir asesoramiento especializado gratuito

Ante cualquier duda, la ciudadanía puede contactar con Consumo Responde, el servicio gratuito de información y asesoramiento para personas consumidoras y usuarias impulsado por la Junta de Andalucía. Este servicio multicanal está disponible a través del teléfono gratuito 900 21 50 80 y del correo consumoresponde@juntadeandalucia.es. El horario de atención es de 8.00 a 20.00 horas de lunes a viernes y de 8.00 a 15.00 horas los sábados, salvo festivos.

Para más información y asuntos relacionados con estilo de vida, te recomendamos que visites nuestra plataforma web de información de Andalucía.

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