El fuego recorre un perímetro provisional de 25.000 hectáreas en Huelva mientras el Seprona y la BIIF analizan las causas sobre el terreno.
El incendio de Niebla, originado el pasado jueves 6 de agosto en el entorno onubense de Raboconejo, cuenta con una investigación activa que no descarta ninguna vía de trabajo. El delegado en funciones del Gobierno de España en Andalucía, Francisco Toscano, ha solicitado prudencia ante las especulaciones sobre una colilla mal apagada. De igual modo, ha insistido en que las pesquisas de la Guardia Civil se encuentran en una fase muy preliminar. Entretanto, los equipos de emergencias concentran sus esfuerzos en estabilizar un fuego que ya abarca un contorno estimado de unas 25.000 hectáreas.
Cómo se calcula la superficie afectada en el incendio de Niebla
Con el fin de precisar el impacto real sobre el territorio, la Junta de Andalucía diferencia técnicamente el espacio recorrido por las llamas de la superficie forestal que verdaderamente ha resultado calcinada. El consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, ha puntualizado que la estimación de 25.000 hectáreas corresponde únicamente a la línea exterior alcanzada por el fuego: para determinar el daño final, el Gobierno autonómico empleará los datos del satélite Copernicus y cartografía de alta resolución.
La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente gestiona un registro cartográfico que se actualiza de manera constante desde 1975 para delimitar los terrenos afectados. Ante siniestros de gran envergadura, el protocolo técnico contempla los siguientes pasos:
- La utilización de capturas obtenidas por los satélites Sentinel-2 de la Unión Europea.
- El estudio de ortofotografías aéreas de gran precisión.
- La obtención de datos de los satélites Pléiades o Pléiades Neo para examinar detalladamente los parajes de difícil acceso.
- La confección de una cartografía definitiva que reste aquellas zonas de vegetación que hayan quedado intactas.
El despliegue del Plan Infoca y las restricciones vigentes
El operativo de extinción mantiene activado el Nivel 2 de emergencia debido a una situación que los responsables técnicos definen como altamente compleja. En el área del incendio de Niebla opera un dispositivo coordinado de decenas de especialistas que cuentan con el soporte de 26 medios aéreos; este despliegue resulta clave para sofocar los focos secundarios que han llegado a propagarse a una distancia de hasta tres kilómetros y medio.
La comunidad autónoma dispone para estas tareas del Plan Infoca 2026, un programa de prevención y extinción que engloba 25 Centros de Defensa Forestal (CEDEFO) y unos 3.615 profesionales repartidos por las ocho provincias. Durante el periodo de peligro alto, que comprende desde el 1 de junio hasta el 15 de octubre, la legislación andaluza prohíbe de forma tajante realizar quemas o emplear fuego en zonas forestales, así como en la franja de seguridad de 400 metros que rodea a estos espacios.
Posibles consecuencias penales y antecedentes en la provincia
En caso de que las investigaciones del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) y de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) confirmen la intervención humana, el proceso se trasladará a los tribunales. El Código Penal castiga a los autores de fuegos en montes o masas arboladas con penas de prisión de uno a cinco años y sanciones económicas: en las situaciones de mayor gravedad, las penas de cárcel pueden elevarse hasta los seis años y conllevan la prohibición de recalificar el suelo dañado durante un plazo de 30 años para impedir la especulación urbanística.
La comarca cuenta con antecedentes de incendios accidentales que derivaron en procesos judiciales. En el año 2021, otro fuego en el municipio de Niebla que destruyó 23 hectáreas de monte bajo se saldó con la investigación de un vecino por parte de la Guardia Civil: en aquella ocasión, los análisis técnicos concluyeron que el origen estuvo en un fallo eléctrico de una línea de titularidad privada. Las autoridades recalcan que, en el actual incendio de Niebla, no se excluirá ninguna hipótesis de trabajo hasta que los agentes forestales y policiales remitan sus conclusiones definitivas al juzgado de guardia.