El 92,5% de los jabalíes que se acercan a zonas urbanas de Málaga porta infecciones que pueden afectar a humanos

Una investigación de la Cátedra One Health constata que casi la totalidad de estos ejemplares en el territorio malagueño albergan gérmenes y parásitos al habituarse a los núcleos poblacionales.

La proliferación de jabalíes en Málaga y sus cascos urbanos constituye ya una grave amenaza para la salud colectiva. Un nuevo informe científico corrobora que casi todos los ejemplares de esta especie que se introducen en las localidades de la provincia albergan agentes infecciosos transmisibles a la población; el peligro de contagio se incrementa por la habituación de estos mamíferos a los espacios residenciales, una tendencia que genera gran inquietud entre los especialistas de Andalucía.

Este proyecto ha sido promovido conjuntamente por la Cátedra One Health del Colegio de Veterinarios de Málaga y la Universidad de Málaga; los datos obtenidos tras examinar la situación de estos animales en la Costa del Sol son concluyentes. Las pruebas demuestran que el 92,5% presentó infección o anticuerpos contra alguna patología, lo que confirma la vulnerabilidad de estos ejemplares ante diversos microorganismos.

Qué riesgos sanitarios representan los jabalíes en Málaga

Para elaborar este diagnóstico, los autores del estudio examinaron a 80 ejemplares capturados en los términos municipales de Marbella, Málaga, Fuengirola y Benahavís: el personal científico efectuó más de 2.400 pruebas de laboratorio destinadas a identificar virus, bacterias y parásitos.

Las estadísticas reflejan que el 86,3% de los individuos analizados resultó positivo en al menos un agente zoonótico, término que define a los gérmenes que se transmiten de animales a personas. El escenario sanitario se agrava al constatar que prácticamente el 80% de los jabalíes sufría infecciones simultáneas por múltiples microorganismos; esta concentración de patógenos eleva la probabilidad de contagio en aquellas áreas urbanas donde estos mamíferos acuden con regularidad para alimentarse.

Cuáles son las amenazas biológicas identificadas en la provincia

Las pruebas clínicas han servido para determinar con exactitud cuáles son los agentes patógenos más habituales que estos mamíferos dispersan por las vías públicas y zonas verdes de la provincia.

Los elementos infecciosos de mayor relevancia hallados en el transcurso del estudio son:

  • El virus de la hepatitis E, detectado en el 57,1% de los animales estudiados.
  • Parásitos de tipo intestinal como el Blastocystis, hallado en el 63,1% de las muestras biológicas.
  • El nematodo Ascaris suum, localizado en el 54,9% de los jabalíes analizados en el proyecto.
  • Bacterias altamente peligrosas como la Brucella, la Salmonella enterica y la E. coli O157; esta última asociada a cuadros clínicos severos de colitis hemorrágica.

Como contrapartida favorable, las analíticas ratificaron la ausencia total de patógenos graves como la peste porcina africana, la peste porcina clásica o el virus de la influenza porcina en todos los ejemplares evaluados.

Medidas para prevenir la transmisión de patologías de origen silvestre

El fenómeno conocido como sinantropía, que consiste en la habituación de los animales salvajes a los asentamientos humanos, representa la principal fuente de riesgo: al perder su desconfianza natural hacia las personas, los jabalíes transitan con frecuencia por áreas residenciales y parques de la Costa del Sol. Esta proximidad incrementa de manera drástica las posibilidades de contacto, tanto directo como indirecto, con la población local, los animales de compañía y las explotaciones ganaderas.

Con el propósito de mitigar este reto de salud pública, el documento elaborado por la Cátedra One Health plantea diversas actuaciones urgentes para contener la situación. Entre las propuestas prioritarias figura la obligación de restringir el acceso a los restos de comida para desincentivar la llegada de estos mamíferos a los núcleos urbanos; asimismo, se solicita potenciar el control sanitario en las localidades afectadas y diseñar iniciativas de sensibilización social para evitar que los ciudadanos les proporcionen alimento de forma voluntaria.

En la realización de este estudio ha participado un amplio equipo multidisciplinar integrado por especialistas de la Universidad de Málaga, la Universidad de Córdoba, la Universidad de Castilla-La Mancha y el Programa de Vigilancia Epidemiológica de la Fauna Silvestre de Andalucía. Gracias a estas evidencias, las autoridades competentes cuentan con un fundamento científico sólido para planificar intervenciones y controlar la expansión de los jabalíes y ejemplares asilvestrados en la comunidad autónoma.

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