FIAB teme más costes en energía, seguros y transporte y pide ayudas para evitar que el impacto llegue al consumidor.
La industria de la alimentación y las bebidas ha lanzado una advertencia clara: si la guerra en Irán se alarga, el encarecimiento acabará notándose en la cesta de la compra. Así lo sostuvo este lunes el presidente de FIAB, Ignacio Silva, durante la presentación de Alimentaria + Hostelco en Barcelona. De hecho, la presión sobre los costes energéticos ya empieza a percibirse en otros ámbitos, como se refleja en la subida del precio de los carburantes.
Te puede interesar
El encarecimiento del transporte y la energía amenaza al sector alimentario español
Silva admitió que aún no hay una cifra cerrada sobre el coste final del conflicto, pero sí un diagnóstico inquietante. «Aún no sabemos cuánto, pero lo que sí sabemos es que si esto se alarga, habrá un impacto negativo en el bolsillo del consumidor», señaló.
No es un aviso menor. Los carburantes suben, los seguros también y el transporte se encarece. En consecuencia, la patronal teme que la presión termine trasladándose al precio final de los alimentos. Antes de que el problema llegue con fuerza al lineal, el sector ya identifica varios efectos inmediatos:
- Más gasto en combustible.
- Mayores costes logísticos.
- Seguros más caros.
- Más presión sobre las exportadoras.
Se trata de un problema serio para una industria que exportó más de 78.000 millones de euros el año pasado. ¿La gran duda? Cuánto tardará ese golpe en sentirse en los hogares.
Las exportaciones a Asia y Oriente Medio ya sufren retrasos y desvíos
Silva explicó que algunas navieras están evitando el Estrecho de Ormuz y rodean África por el Cabo de Buena Esperanza. Ese cambio supone retrasos de entre 10 y 15 días y costes de transporte mucho mayores. Para ordenar el escenario, este es el resumen que maneja ahora el sector:
| Factor | Efecto |
|---|---|
| Desvío de rutas | Entregas más lentas |
| Seguros | Más costes |
| Exportaciones a Asia y Oriente Medio | Mayor exposición |
| Stock disponible | Alivio temporal |
Tras la tabla, el mensaje es claro: las empresas con más negocio en Asia y Oriente Medio son las más expuestas. Ojo, porque el problema ya no es solo el tiempo; también pesa el sobrecoste acumulado en toda la cadena.
El Gobierno sigue la crisis mientras FIAB reclama ayudas para frenar precios
A corto plazo, Silva matizó que muchas compañías trabajan con stock y eso amortigua el impacto inicial. Sin embargo, cree que el efecto puede verse en las próximas semanas si la situación no mejora. Por eso, la patronal quiere reunirse con el Ministerio para «evitar parte de este impacto y que no recaiga en los consumidores».
Sobre Estados Unidos, apuntó que posibles tensiones comerciales en productos como el aceite de oliva dependerán de cada categoría y de su peso en ese mercado. En algunos casos, dijo, el efecto podría notarse a tres, cuatro o cinco meses.
Durante el acto, el ministro Luis Planas reconoció que el contexto internacional es difícil y que el Gobierno sigue la evolución del gas y los fertilizantes. Alimentaria + Hostelco se celebrará del 23 al 26 de marzo en Barcelona. Mientras tanto, la industria reclama rapidez. Síguenos a diario para conocer las últimas noticias de actualidad.

