No todo está cubierto en el seguro a todo riesgo y muchos lo descubren tarde

Las pólizas más completas del coche y del hogar también esconden límites que conviene revisar antes de contratar o dar un parte.

Contratar un seguro a todo riesgo no equivale a tener cobertura total. En coche y hogar, muchas compañías fijan límites, franquicias y exclusiones que pueden dejar al asegurado con parte de la factura. Además, en este momento conviene revisar otros aspectos fiscales, a fin de poder deducir el seguro del coche en el IRPF, ahora que comienza la campaña de la renta.

Pero volviendo al tema que nos ocupa, la diferencia de un a todo riesgo con otros seguros es clara. Por una parte cubre más supuestos, pero por otra, no cualquier daño en cualquier circunstancia. En consecuencia, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) aconseja leer la póliza con detalle, para evitar sorpresas.

Por qué conviene leer la póliza antes de contratar o comunicar un parte

La denominación comercial puede llevar a error. Un seguro a todo riesgo suele funcionar al revés que otras pólizas: en lugar de enumerar solo lo cubierto, marca expresamente lo que queda fuera. Y ahí aparecen muchas de las situaciones que más se repiten en la vida real. Antes de firmar, conviene revisar estos cuatro puntos:

  • Exclusiones concretas del contrato.
  • Franquicia a cargo del cliente.
  • Daño mínimo para activar la cobertura.
  • Indemnización máxima prevista.

Parece un detalle menor, pero no lo es. Un siniestro puede rechazarse por una condición específica o pagarse solo en parte, algo que muchos asegurados descubren cuando ya tienen el problema encima.

Lo que el seguro a todo riesgo del coche suele dejar fuera

En el coche, esta modalidad cubre daños propios cuando no hay a quién reclamar o cuando el conductor ha sido responsable. Pero eso no significa barra libre. ¿Lo cubre todo? Ni de lejos.

SituaciónQué puede pasar
Daño aislado en neumáticos o catalizadorLa reparación puede quedar fuera
Transporte de material inflamable o tóxicoEl siniestro puede rechazarse
Reparación cara en un coche antiguoEl pago puede limitarse al máximo previsto

También pesa la edad del vehículo. Con el paso de los años, la indemnización suele bajar y puede quedarse en el valor de mercado o en el valor venal. En ese escenario, un todo riesgo puede terminar cubriendo poco más que golpes leves.

Las exclusiones del seguro del hogar que más dudas generan hoy

En la vivienda ocurre algo parecido. El llamado todo riesgo accidental suele presentarse como una ampliación muy completa, aunque incluye bastantes peros. Según advierte la OCU aquí llegan muchas de las sorpresas.

Una de las limitaciones más frecuentes afecta a las casas vacías durante varios días. No solo por robos. También pueden restringirse otros daños si la aseguradora entiende que la vivienda estuvo desocupada más tiempo del permitido.

Otro recorte habitual son los desperfectos estéticos. Si una encimera, un mueble o un electrodoméstico sigue funcionando, pero queda marcado o decolorado, la compañía puede considerar que no existe un daño indemnizable. ¿Fastidia? Mucho. ¿Se paga siempre? No.

También hay pólizas que excluyen los daños causados por animales domésticos. Mordiscos, arañazos o roturas provocadas por una mascota pueden quedarse fuera aunque el hecho sea accidental.

En consecuencia, el mejor seguro no es el que más promete, sino el que deja menos dudas en la póliza. Para más noticias relacionadas, visita nuestra sección de trámites.

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