La Agencia Tributaria concentra su control en ocho áreas clave que marcan por dónde llegan las comprobaciones. Conocerlas ayuda a anticipar requerimientos y a tener la documentación preparada sin sobresaltos.
Hacienda agrupa sus actuaciones de vigilancia en bloques que afectan a trabajadores por cuenta propia, pequeñas empresas y otros contribuyentes. Van desde la revisión de declaraciones hasta el análisis informático de datos para detectar incoherencias. ¿Quieres saber en qué se fijan? Te lo contamos.
Ocho tipos de inspecciones de Hacienda que controlan a autónomos y empresas hoy
Las actuaciones de vigilancia de Hacienda se organizan en ocho áreas. Saber cuáles son permite identificar riesgos habituales y preparar los papeles con tiempo. ¿Te suena alguna de estas?
- Grandes empresas, multinacionales y grupos fiscales
- Análisis patrimonial y societario
- Ocultación de actividad y abuso de formas societarias
- Control de actividades económicas
- Control de la aplicación de la normativa
- Comprobaciones formales
- Actuaciones de análisis de la información
- Otras actuaciones de comprobación
Estas áreas cubren desde los defectos de forma en facturas hasta operaciones complejas con sociedades. En la práctica, son el mapa del control tributario para la mayoría de negocios.
Tabla orientativa con cada área de actuación de la AEAT
A continuación, una tabla orientativa para ubicar cada bloque y lo que suele revisar:
Área de actuación | Qué incluye de forma práctica |
---|---|
Control de actividades económicas | Comprobaciones, requerimientos y visitas sobre IRPF, IVA e Impuesto sobre Sociedades; vigilancia de economía sumergida, ingresos no declarados y programas genéricos o sectoriales, con especial atención al uso de efectivo. |
Control de la aplicación de la normativa | Verificaciones de Gestión sobre IRPF, control de no residentes sin establecimiento permanente, control de retenciones y otros tributos; puede derivar en controles de obligaciones formales. |
Comprobaciones formales | Defectos de forma en facturas y libros contables, y presentación de impuestos fuera de plazo. |
Análisis patrimonial y societario | Revisión del patrimonio y de las sociedades para evitar que se mezclen bienes personales con los de la empresa para eludir impuestos. |
Ocultación de actividad y abuso de formas societarias | Detección de rendimientos personales declarados como ingresos de sociedades para obtener ventajas fiscales. |
Actuaciones de análisis de la información | Cruce informático de datos para localizar ingresos omitidos, deducciones indebidas u otras irregularidades. |
Grandes empresas, multinacionales y grupos fiscales | Macrocomprobaciones en IVA y otros tributos; se considera gran empresa a partir de seis millones de euros de ingresos. |
Otras actuaciones de comprobación | Requerimientos, informes, análisis de denuncias y expedientes sobre devoluciones o beneficios fiscales. |
Como ves, el abanico es amplio. Por eso conviene revisar periódicamente tu facturación y contabilidad: más vale prevenir que curar.
Quiénes pueden recibir una comprobación y por qué puede iniciarse
El foco habitual está en pymes y autónomos, aunque cualquier contribuyente puede ser objeto de control. Las razones más frecuentes: ventas no declaradas, deducciones mal aplicadas o errores formales. También pesan los cruces de datos cuando algo no cuadra. ¿Has recibido alguna vez un requerimiento pidiendo aclaraciones sobre una factura concreta?
Además de los negocios, hay actuaciones dirigidas a grupos fiscales y empresas de mayor tamaño. Esa vigilancia no excluye al pequeño negocio: muchos controles selectivos apuntan a sectores con uso intensivo de efectivo o con incidencias recurrentes en declaraciones.
Cómo se desarrollan estas actuaciones de Hacienda y qué documentos revisan
El proceso puede arrancar con una comunicación de Gestión, una visita de Inspección o una verificación de obligaciones formales. A partir de ahí, te pedirán lo necesario para justificar operaciones: facturas, libros de registro, declaraciones presentadas y justificantes de retenciones. Que no te pillen en un renuncio: tener todo ordenado acorta plazos y evita sustos.
En controles de la aplicación normativa, es habitual que revisen IRPF, retenciones practicadas y situaciones de no residentes. En comprobaciones formales, el foco está en los errores de factura, asientos contables o presentaciones fuera de plazo. Y en análisis de información, el cruce informático puede destapar ingresos omitidos o deducciones indebidas.
Qué organismos intervienen y cómo se agrupan las actuaciones de control
La Agencia Tributaria canaliza el trabajo a través de distintas unidades. Las de Gestión impulsan la mayoría de requerimientos y revisiones de declaraciones; Inspección se encarga de visitas y actuaciones más profundas; y la Unidad de Gestión realiza revisiones específicas sobre retenciones u otros impuestos. En conjunto, conforman un sistema que combina controles generalistas con programas sectoriales y análisis societarios.
Por consiguiente, el objetivo de la AEAT es claro: asegurar el cumplimiento tributario de autónomos, pymes y resto de contribuyentes. Conoce más noticias sobre gestiones fiscales y administrativas en nuestra sección de trámites.