La organización sitúa el golpe en unos 200 millones de euros y avisa de que aún queda aceituna por recoger.
COAG calcula que la provincia de Jaén podría haber perdido ya unas 50.000 toneladas de aceite por la aceituna que no se ha podido recolectar. La merma equivaldría a unos 200 millones de euros solo en producción, sin sumar daños en infraestructuras o plantaciones, en un contexto en el que las lluvias golpean al olivar y comprometen el final de la campaña.
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La lluvia retrasa la recogida y deja parte de la cosecha en el aire
Francisco Elvira, secretario general de COAG Jaén y responsable de Olivar de COAG Andalucía, ha señalado que la campaña se ha atascado especialmente en la Campiña: con los suelos encharcados, entrar a las fincas se vuelve una odisea.
La estimación general es que aún queda por recoger alrededor de un tercio de la cosecha. Y, dentro de ese tercio pendiente, se habría perdido “un 40 o un 50 por ciento de la producción”. ¿Hasta cuándo puede aguantar el fruto con tanta humedad y barro?
Campiña, Andújar y Porcuna: los datos que describen la situación por zonas
El balance varía según evolucione el tiempo, pero estas son algunas referencias por comarcas:
| Zona | Pendiente de recoger (estimación) | Punto crítico |
|---|---|---|
| Campiña (Fuerte del Rey) | 60% | De ese volumen, al menos un 20% se habría perdido |
| Andújar | 20%–30% | En olivares junto al río preocupa el exceso de humedad |
| Porcuna | ~30% | “prácticamente toda la aceituna que quedaba está en el suelo” |
| La Loma | ~1/3 | Podría perderse un 20% de esa aceituna |
| Mágina norte | ~25% | Parte del fruto queda bajo el agua o en el suelo |
En Andújar, además, se advierte de olivares de superintensivo tapados por el agua y de que “si eso se prolonga puede daños irreversibles en las plantas”. En Jimena, en cambio, la mayoría se recogió en noviembre (e incluso en octubre) y quedaría solo entre un 10% y un 15% por coger.
Barro, viento y turnos de recolección, con efectos también en la ganadería
Ahora la clave es qué ocurre con la aceituna caída: si se pudre, si la arrastran las escorrentías o si queda atrapada en el barro. Con esos condicionantes, se prevé que “como mínimo un diez por ciento se vaya a perder”. Además, un tornado reciente “ha arrancado olivos y tirado toda la aceituna al suelo”.
Cuando deje de llover, puede aparecer otro atasco: muchas explotaciones dependen de empresas de servicios para recoger y deberán esperar su turno. ¿Y si el buen tiempo llega, pero las cuadrillas no dan abasto? En el terreno, los productores repiten tres problemas:
- Accesos impracticables por suelos encharcados.
- Fruto en el suelo perdido entre barro, hierba o escorrentías.
- Daños por viento, con árboles arrancados y aceituna caída.
El temporal también se nota en la trashumancia: ganaderos de la Sierra de Segura en Sierra Morena ven “cómo se están muriendo sus corderos recién nacidos a causa del frío y la lluvia”. Antonio Punzano, responsable de ovino de COAG Andalucía, habla de pérdidas de 40 a 70 corderos por explotación, con casos de un centenar, y estima un impacto del 10%. Conoce otras interesantes noticias de la actualidad socioeconómica de Andalucía.

