Hacienda ampliará la deducción del IRPF para que el nuevo SMI no tribute en la Renta

La devolución ligada al salario mínimo subirá desde 340 euros hasta una cuantía algo menor a 600 para neutralizar el impacto fiscal de la última subida.

El Gobierno trabaja para que el salario mínimo interprofesional suba hasta los 17.094 euros brutos anuales en 14 pagas en 2026, un 3,1% más que en 2025. El siguiente movimiento será adaptar el impuesto sobre la renta para que los perceptores del nuevo suelo salarial sigan sin pagar IRPF. Una estrategia que se enmarca en un paquete más amplio de incentivos fiscales, como la rebaja de impuestos a las empresas que contraten con sueldos por encima del SMI. La decisión, según fuentes del ministerio, se aprobará próximamente mediante una ley.

El aumento del SMI a 17.094 euros y el objetivo de proteger el salario neto

La clave está en lo que llega al bolsillo. Si el nuevo SMI empezara a tributar, parte de la mejora se diluiría. ¿Para qué subir el mínimo si luego se recorta por la vía fiscal? Por eso, Hacienda plantea ampliar la deducción y compensar íntegramente el efecto del IRPF, como ya ocurrió el pasado ejercicio.

Además, el Gobierno defiende que así puede cumplir el compromiso de acercar el SMI al 60% del salario medio sin forzar una subida mayor del bruto.

Así se aplicará la deducción del IRPF: retenciones y devolución posterior

El esquema previsto replica el vigente: en 2026, el trabajador tributará a través de las retenciones practicadas por la empresa y, al año siguiente, al presentar la declaración de la renta, recibirá una devolución por el mismo importe. La deducción actual es de 340 euros al año y se elevará hasta una cifra algo menor a 600. En resumen:

DatoCifra anunciada
SMI anual en 14 pagas17.094 €
Deducción anual ligada al SMIalgo menos de 600 € (desde 340 €)

El coste para las arcas públicas se estima en unos 200 millones de euros al año, al implicar una menor recaudación. Para no liarse, quédate con estas tres ideas:

  • Retenciones durante 2026 y devolución al hacer la renta después.
  • Deducción más alta para que el IRPF no recorte la subida.
  • Objetivo final: proteger el salario neto.

Con este mecanismo, la subida pretende notarse sin sorpresas cuando llegue la declaración.

Por qué este ajuste fiscal reabre el debate entre socios y patronal

En la práctica, el ajuste reparte el coste entre empresas y fisco: las compañías asumen una subida más contenida del salario bruto y la Administración absorbe parte del impacto con menor recaudación. El Gobierno quería que este matiz facilitara el respaldo de la patronal, pero los empresarios se han descolgado por la falta de indexación de los contratos públicos, mientras los sindicatos sí han dado su beneplácito.

La adaptación del IRPF también busca evitar un choque político similar al de hace un año, cuando parte de los perceptores del SMI empezó a pagar IRPF mes a mes. La solución entonces fue devolver al año siguiente lo pagado para que el impacto real sobre el neto fuese nulo.

Ahora el Ejecutivo pretende repetir la receta y reducir el ruido. La comisión de expertos de Trabajo llegó a plantear un escenario moderado (17.094 euros) y otro más alto (17.360) si el SMI llegaba a tributar. ¿Cuál se impone? Por ahora, el Gobierno opta por el primer umbral acompañado de una deducción reforzada. Para más noticias sobre renta y trámites, te recomendamos que visites nuestra plataforma web.

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