El director del IREC advierte de que, sin más generación y redes robustas, la transición energética puede toparse con límites reales de suministro.
España acelera la electrificación de la movilidad y otros usos energéticos, en paralelo a iniciativas como el Plan Auto 2030 con ayudas al coche eléctrico. Pero Joan Ramon Morante, director del Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC), sostiene que la red eléctrica actual no tendría capacidad para electrificar ni el 30 % del transporte, un umbral clave para los objetivos climáticos de la UE y del PNIEC.
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La red eléctrica actual no está preparada para electrificar un 30 % del transporte
El aviso baja al terreno: en el sector se habla de nudos de distribución saturados y de poco margen para conectar nueva demanda sin inversiones cuantiosas y modernización técnica. Morante recuerda que la red se diseñó para un modelo dominado por generación centralizada y tecnologías convencionales, no para un salto rápido de renovables distribuidas ni para la potencia que exige una electrificación masiva del transporte.
¿Y qué significa esto para quien depende de una recarga rápida cerca de casa? Que, sin refuerzos, el despliegue puede ir más lento de lo esperado.
Recarga rápida, renovables variables y almacenamiento marcan el cuello de botella
Los puntos de recarga elevan el listón: para turismos, las potencias ya superan los 50-100 kW y, en el transporte pesado, podrían llegar a megavatios. A la vez, fotovoltaica y eólica avanzan, pero su variabilidad exige redes más inteligentes y almacenamiento capaz de equilibrar picos de generación y demanda. El IREC sitúa la tensión en tres frentes conectados:
- Demanda al alza por movilidad eléctrica y bombas de calor.
- Renovables necesarias, pero intermitentes.
- Almacenamiento y control operativo para sostener la estabilidad.
Sin ese equilibrio, gestionar la inyección renovable se complica en momentos críticos.
Las medidas urgentes que se repiten en foros técnicos del sector energético
El pronóstico se enlaza con un riesgo claro: si la red no se refuerza, la próxima década puede traer costes más altos, límites a la infraestructura de carga y un freno a la descarbonización. No es poca cosa. La saturación y la falta de capacidad de transporte de energía, además, no se limitan a Cataluña. Esta tabla resume diagnóstico y palancas de actuación:
| Reto | Qué se observa | Qué se propone |
|---|---|---|
| Capacidad de red | Nudos saturados y poco margen | Modernizar y ampliar redes |
| Variabilidad renovable | Dificultad ante picos y valles | Redes inteligentes y mejor operación |
| Equilibrio del sistema | Falta de amortiguación | Almacenamiento a gran escala |
A partir de ahí, los expertos coinciden en cuatro líneas de trabajo: modernizar y ampliar redes, desplegar almacenamiento a gran escala, adaptar normativas y herramientas para una red con generación distribuida y acelerar trámites de nuevos proyectos renovables y su integración.
Morante añade una idea de fondo: la energía no debería tratarse solo como un mercado, sino como un servicio esencial que exige planificación y políticas públicas alineadas con la realidad de la transición. ¿Estamos a tiempo de reforzar la red? Permanece atento a las últimas noticias relacionadas con el mundo del motor.

