El precio atrae y los plazos seducen, pero para que una vivienda prefabricada cuente como residencia habitual hay que mirar el suelo, la licencia y cómo se instala.
Las casas modulares ganan terreno como alternativa a la obra tradicional. Hay modelos que rondan los 19.500 euros para unos 37 metros cuadrados e incluso opciones compactas por menos de 16.000 euros. Ahora bien, el coste no incluye la parcela ni resuelve el papeleo. ¿Te compensa si luego aparecen trámites que no habías previsto?
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Casas modulares desde 18.000 euros: qué incluye el precio y qué no
El tirón se apoya en rapidez, flexibilidad y presupuesto. Empresas como Solutions House (Alicante) ofrecen viviendas por módulos con entrega habitual en torno a tres meses y distintas opciones de acabados.
El primer precio suele referirse a la vivienda. Después llegan el IVA y gastos ligados al terreno: preparación de la parcela, cimentación si procede y tasas. Para orientarse, esta tabla resume diferencias básicas entre formatos:
| Formato | Situación legal habitual | Plazos orientativos |
|---|---|---|
| Modular anclada al terreno (con cimentación o anclajes) | Puede ser bien inmueble si cumple requisitos | Entrega aproximada: 3 meses |
| Casa móvil sin anclaje (mobile home) | Suele considerarse bien mueble y no vivienda permanente | Instalación: 1-2 días; fabricación: 3-4 meses |
La clave es saber si se busca vivir todo el año o cubrir usos más temporales.
Para que sea vivienda habitual: suelo, licencia municipal y anclaje obligatorio
No basta con que se fabrique en una planta. Para que una modular pueda destinarse a vivienda habitual, debe estar anclada de forma permanente, contar con licencia urbanística municipal y ubicarse en suelo urbano o urbanizable (no en suelo rústico sin permisos). Además, debe cumplir el Código Técnico de la Edificación y, cuando corresponda, llevar proyecto de arquitecto y dirección de obra, además de trámites como catastro y registro. Antes de firmar, conviene revisar esta lista de comprobación con el Ayuntamiento y un técnico:
- Comprobar la clasificación del suelo y los usos permitidos.
- Confirmar si se exige cimentación y qué tipo admite la norma local.
- Tramitar la licencia urbanística antes de instalar el módulo.
- Verificar cumplimiento del CTE y condiciones de habitabilidad.
- Gestionar la inscripción en catastro y, si aplica, en el registro.
Poner una casa sin permisos puede salir caro. En consecuencia, la consulta previa al consistorio suele ser el paso que evita sustos.
Casas móviles y prefabricadas sin cimentación: más sencillas, pero con límites
Las casas móviles, al no estar ancladas, siguen otra lógica. Alucasa (Almoradí, Alicante) fabrica y distribuye modelos que se transportan terminados y se colocan en uno o dos días. Sus precios, según el modelo, parten de 37.000 euros y pueden llegar a 129.000 euros, con IVA, muebles y electrodomésticos.
Son una opción con menos obra, sí, pero también con límites de uso: no todo lo que parece una casa puede registrarse como vivienda permanente. ¿La recomendación práctica? Definir primero el objetivo (vivir, alquilar por temporadas o usar en vacaciones) y después ajustar formato y trámites. Síguenos para conocer otras interesantes noticias de actualidad.
