Despiden a una trabajadora con más de 20 años de antigüedad por cerrar el supermercado 6 minutos antes

El TSJ de Castilla y León confirma la procedencia del despido disciplinario de una adjunta al gerente en Ponferrada (León), tras varios cierres anticipados y un incumplimiento de seguridad laboral.

¿Se puede perder el empleo por adelantar el cierre apenas seis minutos? El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) responde afirmativamente en el caso de una empleada de Lidl con más de 20 años en la empresa, despedida tras acreditarse un cierre antes de hora. Este tipo de decisiones empresariales y controles internos cada vez generan más conflicto laboral, como ha ocurrido recientemente en otros casos polémicos relacionados con sanciones y despidos tras inspecciones internas, entre ellos el uso del denominado cliente invisible, que incluso ha derivado en amenazas de huelga sindical.

Qué ocurrió en la tienda de Ponferrada y cómo se detectó el cierre

La empresa recibió el aviso de dos cajeras-reponedoras: dijeron que se les ordenó bloquear la puerta de entrada antes del horario oficial. Con esa información, un jefe de ventas acudió al establecimiento el 24 de marzo de 2025 y comprobó que a las 21:24 las puertas estaban bloqueadas y el último cobro se había hecho a las 21:23, pese a que el cierre estaba fijado a las 21:30.

La trabajadora reconoció su responsabilidad en ese episodio. Además, Lidl sostuvo que la misma infracción se repitió en otros ocho días. Hitos principales del caso:

  • Octubre de 2004: inicio de la relación laboral.
  • 24 de marzo de 2025: comprobación del cierre.
  • 2 de abril de 2025: comunicación del despido disciplinario.

A partir de ahí, el conflicto llegó a los tribunales y acabó en el alto tribunal autonómico.

Los motivos del despido según el Estatuto de los Trabajadores y el convenio

La carta de despido se apoyó en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores y en el convenio colectivo, calificando los hechos como muy graves. El primer motivo fue el cierre anticipado, con el impacto que la empresa asoció a la pérdida de clientes. El segundo, detectado el 24 de marzo, fue que la empleada no utilizaba las botas de seguridad facilitadas.

Lidl defendió una ruptura de la buena fe contractual y de la confianza. ¿Qué puntos concretos se valoraron?

Punto claveQué se tuvo en cuenta
Cierre antes de las 21:30Puertas bloqueadas y último cobro antes de tiempo
ReiteraciónConducta repetida en varios días
Botas de seguridad sin usarRiesgo laboral y consecuencias en PRL

La trabajadora impugnó el despido y pidió su nulidad.

Por qué el TSJCyL confirmó que el despido era procedente

El Juzgado de lo Social número 1 de Ponferrada desestimó la demanda y la afectada recurrió en suplicación ante el TSJCyL. La sala rechazó el recurso y declaró procedente el despido en una sentencia fechada el 31 de octubre.

El tribunal descartó vulneración del principio de igualdad, al no probarse que fuera habitual en la empresa sustituir el despido por un simple apercibimiento en supuestos similares. También rechazó la discriminación sindical alegada, porque no constaba conocimiento empresarial de afiliación ni participación en elecciones sindicales.

Asimismo, negó indefensión por falta de concreción: con los datos del cierre del 24 de marzo y la referencia a la repetición en otros días, entendió que había información suficiente para defenderse. Y, sobre la teoría gradualista, concluyó que la reiteración del incumplimiento horario justificaba la pérdida de confianza.

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