Consumo advierte del peligro oculto de los préstamos fáciles y las tarjetas revolving

Revisar el coste total, los plazos y el tipo de interés antes de firmar puede evitar que una deuda se alargue más de la cuenta.

Las tarjetas revolving permiten aplazar pagos y cada vez son más usadas para, por ejemplo, financiar un viaje, un coche o una reforma. Pero esa facilidad, a la hora de obtener dinero, puede esconder intereses, comisiones y pagos mensuales que, con el tiempo, aprietan más de lo esperado. De hecho, el Gobierno trabaja ya en un nuevo marco para poner límite a estos costes, sobre el futuro techo del crédito al consumo previsto para 2026.

Ante esta situación, la Dirección General de Consumo de Andalucía recuerda que los préstamos personales y los créditos al consumo hay que contratarlos con calma, comparando condiciones y entendiendo qué se firma.

Préstamo y crédito al consumo: no son lo mismo y conviene saberlo

En un préstamo, el dinero se recibe completo de una vez. En un crédito, se dispone del importe poco a poco hasta un límite acordado. La devolución se hace en cuotas, con intereses y posibles comisiones.

ProductoCómo se recibeCómo se usaPunto crítico
Préstamo personalTodo de golpeNo se reponeCoste total del plazo
Crédito al consumoHasta un límiteSe usa por partesComisiones y tipo aplicado

Conocer esta diferencia ayuda a comparar ofertas y a entender el contrato, sobre todo en plazos largos.

Costes, plazos e intereses: la cuota baja no siempre es una ganga

Alargar el plazo para pagar menos cada mes suele salir caro: se pagan más intereses. Por eso conviene fijarse en el coste total, no solo en la mensualidad.

También es frecuente que se ofrezcan mejores condiciones si se contratan productos vinculados (nómina, recibos, tarjetas, seguros o planes de pensiones). Puede encajar, pero también encarece. Pero ¿de verdad necesitas esos extras? Por ese motivo, antes de firmar, revisa al menos esto:

  • Coste total (incluye intereses y comisiones).
  • Plazo y cómo sube el coste final.
  • Vinculaciones y comisiones por cancelar.

Si falta algún dato, pide una simulación completa y compara con otra entidad antes de decidir.

Créditos rápidos por Internet: urgencia, comisiones altas y efecto bola de nieve

Los créditos rápidos se conceden con pocos trámites, a menudo por Internet o teléfono. Son tentadores si hay urgencia, pero suelen llegar con intereses elevados y comisiones altas; a veces, también con un seguro de impago.

El riesgo aparece cuando se encadenan varios importes pequeños: la deuda crece sin que se note al principio. En consecuencia, mejor leer condiciones completas y evitar contratar por impulso.

Tarjetas revolving: cuotas flexibles, intereses elevados y devolución que se alarga

En las tarjetas revolving, el usuario elige una cuota periódica. El problema es que la deuda se renueva: baja con los pagos, pero sube con cada uso y con los intereses y gastos asociados.

Si la cuota es muy baja, la devolución puede durar años y el importe final pagado puede dispararse. ¿Te has fijado en cuánto de tu pago va a intereses y cuánto reduce realmente el saldo? Para no perder el control, conviene:

  • Ajustar la cuota para amortizar de verdad.
  • Revisar tipo de interés y gastos, y controlar el saldo.

Desde 2020 existe un tratamiento regulatorio específico para este producto, y el Banco de España ha publicado una guía de gobernanza y transparencia sobre créditos revolving. Por lo tanto, pide por escrito intereses, comisiones, cuota, plazo y coste total antes de firmar. Conoce más noticias relacionadas con economía en nuestro periódico digital.

Deja un comentario