La entrada en vigor provisional del acuerdo con Mercosur reducirá aranceles a varios productos agrícolas y podría dar algo de oxígeno a la cesta de la compra.
El próximo 1 de mayo puede marcar un cambio relevante para los consumidores españoles. La aplicación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur permitirá reducir de forma progresiva los aranceles de distintos productos agrícolas, entre ellos frutas y hortalizas, lo que podría traducirse en precios más bajos en supermercados y grandes superficies durante los próximos meses.
Además, este acuerdo viene en el mejor momento, ya que el sector alimentario teme un incremento de precios a consecuencia de la escalada bélica en Irán.
Te puede interesar
Qué cambia desde el 1 de mayo con el acuerdo UE-Mercosur en España
La clave está en el coste de entrada de los productos. Si importar determinadas frutas y verduras desde Sudamérica resulta más barato, aumenta la competencia y se abre la puerta a un ajuste de precios en los lineales. Ahora bien, ¿se notará enseguida en el bolsillo? No tan rápido.
El acuerdo fija varios plazos para eliminar o reducir los aranceles, en función de su nivel. Este es el calendario previsto:
| Tipo de arancel | Plazo de eliminación |
|---|---|
| Inferior al 5% | Desaparece de inmediato |
| Entre el 5,1% y el 10% | Se elimina en cuatro años |
| Superior al 10,1% | Se suprime en hasta siete años |
En la práctica, productos como melones, sandías, papayas o algunos cítricos podrán entrar en el mercado europeo con arancel cero o con tasas mucho más reducidas. Por lo tanto, algunos alimentos sí podrían abaratarse antes que otros.
Por qué la cesta de la compra sigue tensionada pese a la rebaja de aranceles
La medida llega, además, en un momento complicado. En los últimos meses, frutas y verduras han registrado subidas cercanas al 6% en algunos casos, mientras que las organizaciones de consumidores alertan de incrementos de hasta el 18% en el último año. La presión sobre los hogares sigue ahí, y no es poca cosa. Detrás de ese encarecimiento hay varios factores que siguen muy presentes:
- El aumento del precio de la energía.
- El encarecimiento del transporte y la logística.
- La subida de costes en fertilizantes y mano de obra.
- El impacto del clima sobre las cosechas.
- Las exigencias normativas más estrictas dentro de la UE.
Así, la rebaja arancelaria puede aliviar una parte del problema, pero no resolverlo por completo. Los precios de los alimentos dependen también de factores globales y locales que cambian con rapidez.
Qué productos pueden bajar antes y qué preocupa al campo español
La Comisión Europea defiende que este acuerdo puede mejorar la oferta sin renunciar a controles sanitarios y límites de protección. De hecho, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, afirmó: “Hoy damos un paso importante para demostrar nuestra credibilidad como socio comercial clave”.
Sin embargo, el campo español mira la medida con cautela. Los agricultores llevan años denunciando que compiten con productores de terceros países que soportan menos costes y normas distintas. Ahí está el nudo del debate, claro: aliviar el precio final para el consumidor sin castigar aún más a un sector ya muy presionado.
A medio plazo, todo dependerá de varios elementos: el coste energético, la demanda, la meteorología y, sobre todo, de si la distribución traslada realmente la rebaja al comprador. En consecuencia, desde mayo puede haber cierto respiro, pero conviene no dar por hecha una bajada inmediata y generalizada. Síguenos para más noticias de actualidad.
Noticias relacionadas
- Tres consejos para desconectar del móvil durante las vacaciones de Semana Santa
- La contaminación del agua del grifo por nitratos se extiende por toda España
- La luz se desploma a mínimos históricos en plena crisis energética
- Con estos cinco trucos ahorrarás combustible esta Semana Santa en carretera
- Las mejores torrijas de supermercado en Semana Santa 2026, según la OCU
- Qué es la autofagia y qué opinan los expertos sobre sus beneficios

