Muchos conductores no tienen en cuenta el estado de las luces de su vehículo. Sin embargo, el alumbrado y la señalización son los motivos principales por los que un coche es rechazado en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). De esta forma, su mal estado supone un suspenso de inmediato. Por ello, lo más recomendable para ahorrarte tiempo y dinero es hacer una rápida comprobación de todas las bombillas de tu vehículo. Te mostramos los principales datos a tener en cuenta:
Importancia de la iluminación de tu coche
Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), un gran porcentaje de coches que no superan la ITV es debido a defectos en el sistema de iluminación. Los fallos más comunes suelen ser bombillas fundidas, luces mal alineadas o sistemas de iluminación que no funcionan correctamente. Te mencionamos los que la ITV clasifica como defectos graves:
Defectos Graves
- Si no funciona ninguna luz de carretera.
- Qué no rinda alguna de las luces de cruce.
- Si no funcionan los intermitentes o si su frecuencia de emisión es irregular.
- Si no están habilitadas ninguna de las luces de freno.
- Si no existe el dispositivo de iluminación de la matrícula trasera.
- Si la luz de la matrícula no es del color reglamentario.
- Qué no se enciendan todas las luces delanteras o traseras.
- Si no funciona la luz trasera izquierda o la trasera central.
Formas de verificar bien el alumbrado
Para ganar en seguridad vial y ahorrarte un suspenso, te aconsejamos que revises bien el manual de tu vehículo. Este, contiene en un apartado detalladas todas las luces que equipan el coche, ya sea en los faros como en los pilotos de posición, en los frenos, en los intermitentes o en las luces antiniebla. Asimismo, asegúrate de que todas ellas estén bien alineadas y que no tengan desperfectos en los faros, como cristales rotos o sucios, que puedan afectar su eficacia.
Por otro lado, un truco para limpiar los faros es emplear la pasta de dientes, especialmente una que contenga bicarbonato, ya que sus propiedades abrasivas ayudarán a pulir el material plástico de los faros. Este método casero te permitirá un mejor mantenimiento de las luces de tu vehículo.
¿Qué pasa si suspendes la ITV?
Un suspenso en la ITV implica que el vehículo no está autorizado para circular hasta que se arreglen los defectos detectados. En caso de que la ITV no se apruebe debido al alumbrado, las normativas en España permiten un plazo de hasta dos meses para realizar las reparaciones necesarias y volver a someter el vehículo a la inspección.
El circular con la ITV desfavorable supone una multa de 200 euros. Mientras, conducir con la ITV negativa, está considerado una infracción muy grave, por lo que la sanción asciende a 500 euros. Además, te inmovilizarán el coche y sólo podrás llevarlo directamente al taller en una grúa para que lo arreglen y demostrar de nuevo que el fallo está subsanado. Si quieres más información sobre noticias del mundo del motor, puedes visitar la sección de actualidad.