El “síndrome Gulliver” y los prefactores de riesgo de infarto: según el popular cardiólogo José Abellán

Una propuesta clínica identifica la coexistencia de varias condiciones que, sin ser enfermedad, aumentan la probabilidad de sufrir un infarto. El trabajo, publicado en Frontiers in Cardiovascular Medicine, se está validando en cohortes amplias.

El cardiólogo José Abellán (38 años) ha puesto nombre a una situación que podría afectar a mucha gente sin saberlo: el “síndrome Gulliver”. ¿Te suena eso de “no tenía nada y le dio un infarto”? El concepto busca explicar esos casos en los que, sin diagnósticos previos, varios prefactores se suman y elevan el riesgo cardiovascular.

Síndrome Gulliver: cómo reconocer los prefactores que aumentan el riesgo de infarto

El propio Abellán parte de una idea que interpela al lector: “Seguro que conoces o has escuchado algún caso de esto de ‘no tenía nada y le dio un infarto’, ¿Cómo puede ser?”. La clave, según expone, está en cambios que ya se están produciendo antes de que aparezca una enfermedad formal.

El síndrome no es una patología en sí misma, sino la coexistencia de condiciones subclínicas. “Esta se define como la coexistencia, en un mismo individuo, de distintas condiciones, que, como prefactores de riesgo, aún no llegan a ser ninguna enfermedad, pero que le suponen al individuo que lo padece, un aumento patente de riesgo de padecer un infarto”.

A continuación se detallan los cuatro parámetros descritos. Si se dan varios a la vez, la probabilidad de evento cardiovascular crece. Ojo, porque aquí está el quid:

  • Presión arterial superior a 120/80 mmHg, pero inferior a 140/90 mmHg.
  • Colesterol No-HDL (colesterol total menos el “colesterol bueno”) entre 130 y 190 mg/dL.
  • Perímetro de cintura en hombres entre 90 y 102 centímetros y de entre 80 y 88 centímetros en mujeres.
  • Glucemia basal en ayunas de entre 100 y 126 mg/dL.

La propuesta no pretende alarmar, sino fijar umbrales prácticos de actuación. De ahí que el cardiólogo subraye que, aunque haya estilos de vida saludables, la combinación de varios prefactores puede explicar casos sin diagnóstico previo.

Quiénes pueden estar en riesgo y por qué alerta el cardiólogo José Abellán

¿Quién puede verse reflejado? Cualquier persona en la que coincidan estos valores, incluso sin tener una enfermedad diagnosticada. Abellán recuerda que “hay personas que no fuman, no tienen diagnosticada ninguna enfermedad, ni siquiera colesterol y acaban teniendo un infarto. Y aunque parezca que esto no tiene sentido, en medicina se necesitan unos umbrales prácticos a partir de los cuales actuar”.

La importancia social es evidente: identificar a tiempo estos perfiles permitiría medidas preventivas más precisas. En palabras del especialista, “el síndrome de Gulliver mata diariamente a personas que no saben que están en riesgo”. Para facilitar la lectura, este cuadro reúne de forma sintética los rangos apuntados. Si te mueves en estos márgenes, la idea del síndrome ayuda a entender por qué conviene no bajar la guardia.

Prefactor descritoRango propuesto en el síndrome Gulliver
Presión arterial>120/80 mmHg e <140/90 mmHg
Colesterol No-HDLEntre 130 y 190 mg/dL
Perímetro de cinturaHombres: 90–102 cm; Mujeres: 80–88 cm
Glucemia basal en ayunasEntre 100 y 126 mg/dL

El estudio está publicado en la plataforma Frontiers in Cardiovascular Medicine y se está comprobando “en cohortes muy potentes” para evaluar su utilidad y “poder publicar los resultados en el menor tiempo posible”. Por lo tanto, no es una etiqueta definitiva, sino una herramienta en construcción para identificar mejor el riesgo. ¿La idea de fondo? Poner nombre a una realidad clínica que ya intuíamos.

En resumen, el síndrome Gulliver suma señales moderadas que, juntas, pesan mucho. Por eso conviene mirarse de forma global y no pieza a pieza. Dicho de manera coloquial: más vale atar cabos que llevarse un susto. Conoce más noticias de salud y estilo de vida en nuestro periódico digital.

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