El precio del gasóleo dispara la alerta en el sector del transporte de Andalucía

El alza del petróleo por la guerra de Irán ha disparado la preocupación en el transporte por carretera.

El sector de transportes reclama al Gobierno controles urgentes en las estaciones de servicio y medidas para aliviar un golpe que ya afecta a autónomos y pymes. Los transportistas han pasado de la inquietud a la alarma en apenas unos días. La escalada del crudo, ya por encima de los 100 dólares por barril, se ha traducido en aumentos rápidos del precio del gasóleo y en una presión creciente sobre la actividad de miles de profesionales que dependen del combustible para trabajar. Todo ello, mientras los carburantes llegan poco a poco a la barrera psicológica de los 2 euros en España, poniendo en alerta a los transportistas andaluces.

Fenadismer pide al Gobierno controles urgentes en gasolineras por el alza del carburante

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) ha reclamado un “plan excepcional de control y vigilancia” sobre las petroleras y su red de estaciones de servicio. Su objetivo es claro: comprobar si las subidas aplicadas responden a costes reales o si, por el contrario, se están produciendo márgenes injustificados.

La organización toma como referencia la decisión anunciada en Francia, donde se pondrán en marcha 500 controles estratégicos en gasolineras para evitar abusos de precios ligados a la tensión en Oriente Medio. ¿Puede pasar lo mismo en España? Esa es, precisamente, la duda que recorre ahora al sector.

Fenadismer sostiene que no resulta admisible que el conflicto se traduzca, en menos de una semana, en incrementos de hasta 30 céntimos por litro en los surtidores españoles. Además, alerta del llamado “efecto cohete”, con subidas inmediatas ante cualquier tensión internacional, frente al “efecto pluma”, con bajadas mucho más lentas cuando el crudo retrocede. Antes de seguir, estas son las principales reclamaciones del sector:

  • Inspecciones urgentes en gasolineras y petroleras.
  • Verificación de que las subidas se ajustan a costes reales.
  • Medidas para evitar maniobras especulativas.
  • Bonificaciones para los profesionales más dependientes del gasóleo.

Después de esta batería de peticiones, el mensaje del transporte es directo: no se trata solo de compensar el golpe, sino de impedir que la crisis internacional se convierta en una oportunidad para encarecimientos desproporcionados.

La revisión de precios y las bonificaciones ganan peso entre las propuestas

Junto a las inspecciones, el Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC) ha planteado una revisión temporal del peso del combustible en la estructura de costes de las empresas. La idea es sencilla: adaptar mejor los precios a la realidad del mercado y reducir el impacto de la escalada del gasóleo. No es un matiz menor. La propuesta, trasladada por la Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), se resume así:

Tipo de vehículoPonderación actualPropuesta del sector
Pesados de carga general30%40%
Vehículos de hasta 16 toneladas20%30%
Vehículos ligeros10%20%

Según la patronal, el combustible sigue siendo el principal coste para las empresas de transporte, por lo que la fórmula vigente debe reflejar mejor ese peso real. Así, la revisión de precios sería más fiel a la situación económica que atraviesan las compañías.

A esta presión se ha sumado también Sumar, que plantea bonificaciones para transportistas, agricultores, pescadores o taxistas, además de posibles ayudas a particulares si el combustible alcanza al menos los dos euros por litro. La pregunta ahora es evidente: ¿actuará el Gobierno antes de que el encarecimiento ahogue aún más al sector? Conoce las últimas noticias de actualidad en nuestro periódico digital.

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