Una trabajadora de gasolinera explica el fallo más habitual al echar combustible y repasa los pasos básicos para evitar averías y repostar con seguridad.
Repostar parece una rutina, pero un despiste puede salir caro. En un vídeo compartido por el Grupo García Camacho en Instagram España (@grupogarciacamacho), una empleada repasa los pasos básicos para llenar el depósito con seguridad y sin sorpresas. Lo más importante, según explica, está antes de apretar el gatillo: mucha gente no confirma el carburante correcto y termina echando el que no corresponde.
Además, dentro del debate que existe actualmente sobre el futuro del motor de combustión en Europa. Especialmente con el impulso de la gasolina y el diésel renovables en Europa como posible alternativa para alargar la vida de estos vehículos.
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El detalle que más se pasa por alto al repostar y que puede salir caro
Antes de tocar la manguera, conviene mirar qué combustible necesita el vehículo. Suena evidente, sí, pero la confianza (o las prisas) hace que algunos conductores se equivoquen de surtidor. ¿Dónde se comprueba? Lo habitual es encontrarlo en la tapa del depósito y, si quedan dudas, en el manual.
También hay un gesto que no se negocia: freno de mano puesto y motor apagado. Es la norma de seguridad número uno y evita movimientos imprevistos.
Una vez confirmado el carburante, toca hacerlo con calma. Coloca el coche bien alineado con el surtidor, pon el freno de mano, apaga el motor y abre la tapa del depósito. Después, selecciona la manguera adecuada y ajusta la boquilla.
A partir de ahí, aprieta el gatillo y deja que el sistema funcione: la recomendación es esperar a que la pistola se detenga sola y permitir que caigan las últimas gotas antes de retirar la manguera. ¿Por qué? Porque así el proceso es más limpio y aprovechas lo que has pagado, sin inventos. Antes de marcharte, estos recordatorios suelen ahorrar disgustos:
- Revisa el carburante en la tapa del depósito antes de coger la manguera.
- Mantén el motor apagado durante todo el repostaje.
- No fuerces el llenado cuando el surtidor se detiene automáticamente.
- Devuelve la manguera a su soporte al terminar.
Con estos hábitos, el repostaje se vuelve más seguro y previsible.
Consejos rápidos para no atascar el surtidor cuando hay cola detrás
El último punto es de sentido común: cuando acabes, coloca la manguera en su sitio, cierra el depósito y, si hay coches esperando, mueve el vehículo para liberar el surtidor. No cuesta nada y evita esperas innecesarias. Por lo tanto, el fallo más repetido no es técnico, es decir, básicamente suele ser no comprobar el carburante a tiempo. Un vistazo a la tapa y un par de pasos básicos pueden marcar la diferencia entre sufrir o no una averia.
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