Consumo exigirá a las grandes superficies etiquetas en braille por seguridad

El Gobierno prepara un real decreto para reforzar el etiquetado accesible en los establecimientos de mayor tamaño.

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha abierto el proceso de información pública de un real decreto que regulará el etiquetado accesible de productos de consumo. La futura norma afectará a las grandes superficies de 400 metros cuadrados o más y permitirá que las personas con discapacidad visual reclamen información en braille en alimentos con alérgenos y en artículos como cosméticos o productos de limpieza con sustancias peligrosas. El plazo para presentar aportaciones permanecerá abierto hasta el 12 de abril.

La medida busca proteger a las personas con discapacidad visual y garantizar una compra más segura, tanto en tienda como en venta online, en línea con otras reivindicaciones como las que han mostrado los conductores con discapacidad en relación a la baliza V-16.

Qué cambiará en los supermercados y grandes superficies con el nuevo etiquetado accesible

La intención del Ejecutivo es clara: que el consumidor pueda identificar de forma comprensible qué compra y qué riesgos puede tener ese producto. No es un cambio menor. De hecho, la norma también plantea que estos establecimientos ofrezcan atención personalizada durante el proceso de compra cuando sea necesario.

En la práctica, las grandes superficies deberán facilitar etiquetas en braille con información básica y útil. Entre otros datos, tendrán que figurar el tipo de producto, la marca, las referencias de peligro o de alergias e intolerancias y la fecha de caducidad o de consumo preferente. ¿Qué supone esto para el día a día? Más autonomía y más seguridad para muchas personas. La información que deberá aparecer en ese etiquetado incluye, al menos, estos elementos:

  • Tipo de producto.
  • Marca comercial.
  • Referencia de peligro, si existe.
  • Referencia sobre alergias e intolerancias.
  • Fecha de caducidad o consumo preferente.

Si el envase no permite incorporar toda esa información, la etiqueta podrá adherirse al producto o añadirse como un etiquetado complementario. Así, la obligación no decaerá por falta de espacio.

Cómo afectará la norma al comercio online y a la atención al consumidor

El proyecto no se limita a la compra presencial. Las grandes superficies con canal de venta online también deberán ofrecer la posibilidad de que los productos se entreguen con su correspondiente etiquetado en braille. Por lo tanto, la accesibilidad no quedará reducida al lineal del supermercado. Para ver mejor el alcance de la medida, este es un resumen de las principales obligaciones previstas:

ÁmbitoObligación prevista
Tienda físicaFacilitar etiquetado en braille en productos afectados
Atención al clienteOfrecer asistencia personalizada durante la compra
Envases pequeñosAñadir etiquetado adicional si no cabe en el producto
Venta onlinePermitir la entrega de artículos con etiqueta en braille

Después, cada cadena comercial podrá incorporar en braille otra información que considere relevante para mejorar la experiencia de compra. No está mal, sobre todo si sirve para anticiparse a incidencias y evitar riesgos innecesarios.

La norma ha sido desarrollada por la Dirección General de Consumo y la Dirección General de Derechos de las Personas con Discapacidad, y se ha compartido con entidades como ONCE y CERMI, además de otras organizaciones del sector. Ahora arranca una fase clave: ciudadanía, empresas y colectivos afectados podrán presentar observaciones antes de su futura aprobación.

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