Los ciberdelincuentes vuelven a usar el nombre de organismos oficiales para sembrar miedo y pedir dinero.
La campaña, detectada por ESET España, afecta tanto a particulares como a empresas y destaca por parecer más real que otras anteriores. La alerta tiene un motivo claro: el fraude no es nuevo, pero lo novedoso es que ahora resulta bastante más creíble. De hecho, informes recientes, como los fraudes digitales que más inquietan, apuntan a un aumento de este tipo de engaños cada vez más sofisticados. Los mensajes incluyen detalles que aparentan ser oficiales, como referencias a supuestas operaciones policiales o herramientas de investigación, lo que puede hacer que muchas personas bajen la guardia.
Te puede interesar
Así empieza el fraude que suplanta al Ministerio de Justicia por correo
Según informa un comunicado de ESET, todo arranca con un correo electrónico que simula una notificación judicial. En ese mensaje se comunica a la víctima que está siendo investigada por presuntos delitos informáticos. El problema es que, aunque el texto intenta aparentar ser oficial, el remitente no pertenece a la Administración, sino a una cuenta de Gmail.
Además, el correo suele llevar un documento adjunto con lenguaje técnico y jurídico para dar más apariencia de autenticidad. ¿La intención? Muy sencilla: asustar, meter prisa y hacer creer al destinatario que se enfrenta a un problema legal grave. Para entenderlo mejor, estas son las señales principales detectadas en esta campaña:
- Correo que aparenta proceder del Ministerio de Justicia, la Audiencia Nacional o Europol.
- Remitente real ajeno a esos organismos oficiales.
- Documento adjunto con términos legales para reforzar el engaño.
- Petición de respuesta urgente o de contacto inmediato.
Ese primer contacto es clave, porque busca que la víctima actúe sin pensar demasiado. Y ahí es donde empieza la segunda parte del engaño.
El falso servicio por el que piden miles de euros a la víctima
Una vez que la persona responde, los atacantes ofrecen una supuesta solución para frenar las consecuencias legales. Hablan de una «auditoría técnica y jurídica» que, en teoría, serviría para evitar actuaciones policiales o judiciales.
Nada de eso es real. Se trata de un servicio inventado con el único objetivo de sacar dinero. Según la información facilitada, el coste asciende a 5.670 euros, aunque la cantidad puede incluso ser superior.
| Clave del fraude | Qué ocurre |
|---|---|
| Supuesta investigación | Se usa para generar miedo |
| Falsa solución | Ofrecen un servicio inexistente |
| Importe exigido | Desde 5.670 euros o más |
| Resultado final | El dinero termina en manos de delincuentes |
Después, los estafadores indican cómo hacer la transferencia y piden un justificante de pago. Así de directo. En el documento, incluso se apunta que el dinero iría a parar a un ciudadano francés residente en París, aunque no se descarta que pueda ser un intermediario o alguien vinculado al fraude mediante identidades robadas.
Qué hacer si recibes un mensaje alarmante de este tipo en España
Ante un correo así, conviene mantener la calma. No hay que responder, tampoco pagar ni descargar alegremente los archivos adjuntos. Lo más prudente es verificar la información con organismos oficiales.
Por lo tanto, si recibes un mensaje de este tipo, la recomendación es clara: consultar con la Policía Nacional o la Guardia Civil antes de dar cualquier paso. Puede parecer un detalle menor, pero una simple comprobación a tiempo puede evitar una pérdida económica importante. Y atento, porque justo ahí está la trampa. Conoce más temas relacionados en nuestra sección de actualidad.
Noticias relacionadas
- La UE confirma que mantendrá el cambio de hora al menos hasta 2031 por falta de acuerdo
- Qué significa la señal de la DGT del rombo blanco y por qué puede acabar en multa
- El truco de la OCU para esquivar los precios altos del carburante esta Semana Santa
- Cómo detectar en segundos un perfil falso en Facebook y no caer en la estafa
- Si tienes este televisor podrías perder Movistar Plus+ muy pronto
- La DGT instala los primeros radares de ocupación que multarán a los coches con un solo ocupante

