El pleno municipal de Carboneras aprueba la revisión de oficio que desactiva el permiso de construcción otorgado hace más de veinte años.
La sesión extraordinaria del Ayuntamiento de Carboneras ha ratificado finalmente la invalidación de la licencia de edificación concedida en 2003. Un avance crucial que facilita el derribo del Algarrobico en la provincia de Almería. Esta resolución obedece directamente al requerimiento dictado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía el pasado 26 de junio de 2026: un dictamen que otorgaba a la administración local un margen de 20 días laborables para tramitar el expediente bajo apercibimiento de una intervención directa. Con el respaldo de ocho concejales y ante la ausencia de varios representantes, la corporación ha resuelto un proceso administrativo bloqueado durante décadas. De este modo, la anulación de oficio priva de validez al permiso entregado en enero de 2003 a la empresa Azata del Sol para levantar el hotel en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.
Qué pasos quedan pendientes para el derribo del Algarrobico tras la decisión municipal
La revocación del permiso de obras en este enclave costero resulta fundamental, pero no constituye el final de la actuación: la recuperación del litoral exige una estrecha cooperación entre el Gobierno central, el ejecutivo autonómico y el ayuntamiento. En este sentido, la administración estatal avanzó el 11 de febrero de 2025 al declarar de utilidad pública los terrenos para proceder a la expropiación de la franja costera protegida; una disposición publicada en el Boletín Oficial del Estado el 4 de marzo de 2025 para garantizar la titularidad pública de la ribera marítima. No obstante, la propiedad del suelo está fragmentada y la gestión de la superficie restante corresponde a la Junta de Andalucía.
Por ello, el Gobierno andaluz se incorporó al procedimiento expropiatorio en julio de 2025 para acelerar las gestiones ante la carencia de informes del Ministerio de Hacienda. Con el propósito de impulsar la restauración del espacio natural, la administración autonómica ha reservado una dotación de un millón de euros en sus cuentas públicas de 2026 para sufragar las labores de demolición y retirada de residuos del edificio.
Quién debe actuar ahora para ejecutar la demolición del hotel
La regeneración de la playa está supeditada a que cada institución asuma sus obligaciones dentro del plan coordinado. El Tribunal Supremo ya ratificó en 2018 que el planeamiento urbanístico de Carboneras debía catalogar los terrenos de El Algarrobico y El Canillar como suelo protegido no urbanizable; una postura respaldada por el Consejo Consultivo de Andalucía, que dictaminó la ilegalidad del permiso al haberse proyectado la edificación sobre suelo protegido.
Las fases pendientes para la recuperación del entorno natural demandan la intervención de todos los organismos implicados:
- La finalización del expediente de expropiación por parte del Ministerio para la Transición Ecológica en la zona de servidumbre.
- La administración del suelo colindante que se encuentra bajo la tutela de la Junta de Andalucía.
- La redacción del proyecto técnico conjunto para desmantelar la estructura de veinte plantas de altura.
- El desarrollo de las tareas de desescombro y la posterior regeneración de la playa para restablecer el ecosistema.
El alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, ha remarcado que el municipio es el único afectado directo por este conflicto y ha solicitado una presencia activa en los órganos de coordinación. El regidor ha recordado que el ayuntamiento, la Junta y el Gobierno central compartieron la responsabilidad de permitir la edificación; por ello, la resolución definitiva requerirá una acción conjunta que evite que una localidad de 8.000 habitantes asuma en solitario indemnizaciones millonarias. Por el contrario, el portavoz de la oposición, José Luis Amérigo, ha cuestionado la validez de la sesión al considerar que el expediente carecía de informes financieros requeridos previamente. A pesar de estas diferencias políticas, el mandato del TSJA ha forzado una decisión que aproxima la demolición del hotel. ¿Lograrán las administraciones coordinarse a tiempo para restaurar esta zona del litoral almeriense?