El trabajador, Jean‑Jacques Modeste, llevaba 27 años en el operador de transporte público de París y asegura que consumía CBD como parte de un tratamiento para la bipolaridad.
Jean-Jacques Modeste, técnico de mantenimiento con 27 años de experiencia en la RATP, se encuentra en el centro de una controversia laboral después de que la empresa decidiera despedirlo tras un control de sustancias que detectó presencia de cannabis. El caso está pendiente de resolución judicial tras iniciar acciones legales para impugnar el despido.
Los hechos reabren el debate sobre los límites de las medidas empresariales y recuerda a otras situaciones similares en las que la justicia ha acabado anulando despidos, como ocurrió cuando una empresa vigiló con un detective a una trabajadora de baja y los tribunales invalidaron la decisión empresarial. En el caso que nos ocupa, el trabajador sostiene que el resultado del test está relacionado con el consumo de CBD prescrito por su médico.
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El caso del despido en la RATP por consumo terapéutico de CBD
Según los hechos conocidos, el conflicto comenzó cuando se realizó una prueba de detección de sustancias. En ese test se identificó la presencia de cannabis, lo que desencadenó una reacción inmediata por parte de la empresa.
Modeste presentó recetas y certificados médicos para respaldar que el CBD formaba parte de su tratamiento para la bipolaridad. Aun así, la RATP mantuvo una postura firme y, pese a la documentación aportada, avanzó con medidas disciplinarias.
La prueba de sustancias, la suspensión temporal y la decisión final de despido
Tras el resultado del control, la compañía optó primero por suspender temporalmente al trabajador. Posteriormente, y manteniendo el mismo criterio, ejecutó el despido, a pesar de la trayectoria profesional que el empleado acumulaba dentro de la empresa.
La defensa del trabajador sostiene que el consumo de CBD es legal en Francia y que las funciones que desempeñaba Modeste no implicaban riesgos para terceros. Por el contrario, la RATP interpretó el positivo del test como un motivo suficiente para imponer una sanción definitiva.
La vía judicial abierta para reclamar que se reconozca su tratamiento médico
A sus 47 años, Modeste ha iniciado acciones legales para impugnar el despido. Con esta demanda busca que la justicia reconozca la legitimidad de su tratamiento médico y que se revierta la decisión adoptada por la empresa.
El trabajador también denuncia un trato que considera deshumanizado, al entender que se ha reducido su extensa carrera profesional a un único resultado analítico, sin valorar su contribución durante casi tres décadas de servicio.
Impacto del caso en el debate sobre test de drogas y tratamientos certificados
La situación vuelve a poner sobre la mesa una cuestión sensible en el ámbito laboral: hasta dónde pueden llegar las pruebas de detección de sustancias cuando existe un diagnóstico médico y un consumo terapéutico respaldado por documentación.
Por este motivo, el desenlace judicial será relevante para delimitar el equilibrio entre las políticas corporativas de la RATP y los derechos del trabajador en un contexto marcado por tratamientos certificados y decisiones disciplinarias de máximo impacto, como el despido.
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